Parálisis administrativa que retrasa una obra clave para la movilidad gijonesa
Transcurren casi cuatro meses desde que la Junta de Gobierno municipal respaldó el convenio que habilita el derribo del viaducto de Carlos Marx, primer paso previsto dentro de la llamada fase 1 del proyecto de la estación intermodal de Moreda, y la actuación sigue sin fecha de licitación por parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Ese retraso, confirmado por fuentes municipales, deja en espera la ejecución material de una de las piezas urbanísticas más reclamadas en Gijón.
El acuerdo suscrito por el Ayuntamiento, el Principado y la sociedad Gijón al Norte es un convenio parcial, específicamente orientado a permitir esta primera demolición, a la espera de un documento global que blinde jurídicamente y en lo económico el conjunto del plan de vías. El convenio sustituye al marco de 2019 que planteaba la estación junto al Museo del Ferrocarril; sin embargo, el acuerdo actual no ha bastado para acelerar la obra.
- El Ministerio de Transportes estimó en comienzos de 2025 que la licitación se produciría en el primer trimestre del año en curso, previsión que no se ha cumplido.
- La complejidad técnica y administrativa del proceso de selección de la constructora ya dificultaba el inicio de las obras en 2026.
- El Ayuntamiento mantiene una posición vigilante y reclama información y concreción por parte de Adif.
El portavoz del gobierno local y concejal de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador, ha resumido la situación con claridad:
"No tenemos ningún avance. Lo que siempre se dijo es que en cuanto se firmaran todos los documentos estaría cerca la licitación de la demolición. Y de momento no es una realidad"
Además del convenio, los socios del plan de vías revisaron en los primeros meses del año el proyecto técnico de demolición por si surgían reparos al diseño, un trámite habitual pero que en este caso no ha precipitado la licitación. La demora hace cada vez menos probable que se vean máquinas en Carlos Marx durante este año, una expectativa ya debilitada por la complejidad de la tramitación.
El alcance de la denominada fase 1 supera con creces el derribo del viaducto: incluye la remodelación del entorno y actuaciones vinculadas a la nueva estación intermodal que, de materializarse, transformarían la movilidad y el paisaje urbano en el entorno de Moreda. Para los vecinos, el derribo tiene también un componente simbólico: el fin de una larga espera por una gran obra prometida décadas atrás.
| Hito | Referencia temporal | Estado según el Ayuntamiento |
|---|---|---|
| Convenio municipal aprobado | Hace casi 4 meses | Firmado (parcial) |
| Previsión ministerial de licitación | Principios de 2025 – licitación estimada 1er trimestre de 2026 | No cumplida |
| Revisión del proyecto técnico | Primeros meses de 2026 | Examinado por socios |
El retraso obliga a mantener la vigilancia y la presión institucional para conseguir información más precisa sobre plazos y financiación. La falta de concreción por parte de Adif, organismo responsable de la obra, genera incertidumbre sobre cuándo comenzarán unas labores que para el Consistorio y buena parte de la ciudadanía gijonesa son una prioridad cercana y necesaria para desbloquear el resto de actuaciones pendientes en el plan de vías.
Mientras tanto, el debate público gira en torno a la necesidad de contar con un documento marco que garantice la ejecución completa del proyecto y evite nuevos aplazamientos que, más allá del impacto urbanístico, tienen consecuencias prácticas en la movilidad, el desarrollo económico local y la percepción de cumplimiento de compromisos por parte de las administraciones.