INE: inflación estable en junio tras la retirada de las ayudas a la energía
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado que el índice de precios de consumo (IPC) de junio se ha mantenido en un 3,2% interanual. El dato llega tras la eliminación, desde el 1 de junio, de las bonificaciones fiscales que afectaban a la electricidad, el gas natural y otros combustibles domésticos, y el restablecimiento del IVA al 21% para la electricidad.
La retirada de esas medidas, que comenzaron como respuestas temporales a los efectos del conflicto en Oriente Próximo, podía esperarse que empujara al alza el índice general de precios. Sin embargo, el efecto no se ha traducido en una subida neta del IPC de junio con respecto al mes anterior: la subida del gravamen sobre la energía ha quedado parcialmente neutralizada por la continuación de la rebaja en los carburantes, que ha moderado la evolución de los precios en el capítulo del transporte.
- IPC (junio): 3,2% interanual
- IVA electricidad: 21% desde el 1 de junio al decaer las bonificaciones
- Bonificaciones previas afectaban a electricidad, gas natural, briquetas, pellets y leña
| Concepto | Situación |
|---|---|
| IPC (junio) | 3,2% |
| IVA electricidad | 21% (desde 1 de junio) |
| Bonificaciones | Finalizadas el 1 de junio |
Para los hogares, la combinación de estas medidas tiene efectos distintos según el perfil de consumo: quienes destinan una mayor parte de su presupuesto a la factura eléctrica y a combustibles domésticos pueden notar un recibo más elevado por el incremento del tipo impositivo; en cambio, los conductores se han beneficiado aún de la rebaja de los precios de los carburantes, lo que ha ayudado a contener el aumento del IPC agregado.
En el plano de los comerciantes y las pequeñas empresas, el reajuste implica un encarecimiento de los costes energéticos que podría repercutir en los precios finales si se mantiene en el tiempo. No obstante, la contención temporal de los combustibles ha atenuado el efecto conjunto sobre el índice general, lo que reduce la presión inmediata sobre los márgenes empresariales y sobre la demanda.
El dato del INE señala que, pese a la retirada de apoyos fiscales específicos a la energía, la inflación sigue anclada en niveles que, aunque sensiblemente inferiores a los picos de años anteriores, requieren vigilancia. La evolución de los precios en los próximos meses dependerá de la interacción entre costes energéticos, la evolución internacional de materias primas y la política fiscal y monetaria que adopten las autoridades competentes.