La radiografía de la OCDE: resultados a la baja y fuertes desigualdades
Un estudio de la OCDE sobre el sistema educativo de Cataluña, presentado tras dieciocho meses de trabajo conjunto con el Departamento de Educación de la Generalitat, concluye que el sistema presenta fortalezas, pero también problemas estructurales que están lastrando los resultados del alumnado y la equidad. El documento, titulado Improving Learning Outcomes in Catalonia, identifica una tendencia de empeoramiento en los resultados durante la última década y subraya el peso persistente de las desigualdades socioeconómicas.
Seis prioridades para cambiar el rumbo
La OCDE plantea una hoja de ruta articulada en seis prioridades que, según el informe, deberían orientar las reformas en los próximos años:
- Reforzar el liderazgo de las direcciones escolares.
- Transformar la carrera docente para atraer y retener talento.
- Mejorar la evaluación del sistema para obtener indicadores más útiles.
- Utilizar mejor la evidencia para diseñar políticas educativas.
- Adaptar la financiación a la complejidad y necesidades reales de cada centro.
- Garantizar la educación inclusiva en todas las aulas.
Calendario de trabajo y expectativas
El análisis establece un marco temporal de colaboración que, según la Generalitat, servirá para pasar del diagnóstico a la acción. El secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez, señaló que el informe abre una fase práctica para traducir el conocimiento en medidas concretas. El acuerdo con la OCDE prevé las siguientes etapas:
| Fase | Periodo |
|---|---|
| Análisis inicial | 2025 |
| Implementación de medidas | A partir de 2026 |
| Consolidación | Años siguientes |
| Evaluación final | Periodo posterior a la consolidación |
«Si algo no le falta al sistema educativo catalán son diagnósticos», afirmó el secretario de Mejora Educativa, antes de reclamar que es momento de convertir ese conocimiento en actuaciones concretas.
Contexto: rendimiento internacional a la baja
El informe llega tras varios años en los que Cataluña registró retrocesos en pruebas internacionales como PISA, PIRLS y TIMSS, que situaron a la comunidad en posiciones históricamente bajas en algunos indicadores. Ese deterioro ha provocado un intenso debate público sobre la calidad y la equidad del sistema, y la OCDE subraya que las desigualdades socioeconómicas siguen siendo un factor determinante en el rendimiento del alumnado.
Implicaciones prácticas para familias y centros
Para padres y madres, las recomendaciones de la OCDE apuntan a cambios que, a medio plazo, pueden traducirse en:
- Mayor atención a centros con contextos más complejos, si la financiación se ajusta a necesidades reales.
- Iniciativas dirigidas a la formación y desarrollo profesional del profesorado, que podrían afectar a criterios de selección y promoción.
- Una evaluación más centrada en indicadores de aprendizaje que podría modificar el seguimiento individual del alumnado y la información que reciben las familias.
Para los equipos directivos y los docentes, el informe plantea retos en materia de liderazgo escolar, gestión del cambio y uso de la evidencia para planificar intervenciones educativas más efectivas.
Qué sigue ahora
La Generalitat y la OCDE han acordado una colaboración que, según la hoja de ruta, pasa por un periodo de implementación de medidas a partir de 2026 y por una evaluación posterior del impacto. La clave será que las propuestas se concreten en actuaciones medibles y con recursos alineados a las necesidades detectadas, especialmente en centros con mayor complejidad socioeconómica.
El informe de la OCDE ofrece un diagnóstico que muchos actores del sistema educativo consideran familiar; la novedad está en la combinación de recomendaciones internacionales y un calendario de trabajo que, si se ejecuta, puede modificar prioridades políticas y prácticas escolares en Cataluña en los próximos años.