Salarios reales por debajo de los niveles prepandemia
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sitúa a España como una de las grandes economías desarrolladas donde más han retrocedido los salarios reales desde el primer trimestre de 2021. Aunque en el último año los sueldos ajustados por precios subieron aproximadamente un 2%, el organismo constata que ese avance no basta: los ingresos salariales siguen siendo alrededor de un 2% inferiores a los registrados a comienzos de 2021.
Qué ha ocurrido y por qué importa
El contraste entre la evolución del salario mínimo y la de los salarios en general es llamativo. El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha crecido con fuerza durante la legislatura: desde 735 euros mensuales en 2018 hasta 1.221 euros en 2026, lo que supone un incremento nominal acumulado del 61%. Sin embargo, la OCDE alerta de que esas subidas, que han protegido a los trabajadores con menores rentas frente a la inflación, no han evitado un estancamiento salarial más amplio para otros segmentos de la población trabajadora.
- El coste laboral por hora aumentó un 1,8% interanual en el primer trimestre de 2026.
- La inflación promedio en el primer trimestre se situó en torno al 2,9% interanual.
- La tasa de desempleo se redujo hasta el 10,3% en mayo, frente al 10,6% anterior.
“siguen siendo un punto débil”
Ese diagnóstico de la OCDE subraya una tensión: la mejora nominal de algunos indicadores no se traduce en recuperación completa del poder adquisitivo. En términos prácticos, para hogares y comercios esto significa que, aunque la ocupación mejore y el SMI sea más alto, la demanda privada puede no repuntar con fuerza porque gran parte de la población no recupera lo perdido en términos reales.
Perspectivas y limitaciones estructurales
El informe advierte además de factores que limitan la remontada salarial futura. La productividad laboral, según la OCDE, lleva una década estancada y se prevé que continúe con un crecimiento moderado. En este escenario, y ante posibles presiones inflacionarias a corto plazo, el organismo anticipa que los salarios reales no se recuperarán durante 2026 y 2027. Esa previsión condiciona tanto la política económica como las expectativas de consumo y ahorro.
Consecuencias para vecinos y comerciantes
Para los ciudadanos, la combinación de aumento de precios y salarios estancados significa menor margen para el gasto discrecional: ocio, restauración y comercio minorista pueden notar una demanda más contenida si la recuperación salarial no se materializa. Para los comerciantes, la menor capacidad de compra de amplios segmentos de la población obliga a ajustar estrategias comerciales —precios, promociones, catálogo de productos— y a depender en mayor medida de consumidores con mayor poder adquisitivo o de turistas en aquellos sectores sensibles.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| SMI 2018 | 735 € |
| SMI 2026 | 1.221 € |
| Incremento nominal SMI (2018–2026) | 61% |
| Salarios reales vs. T1 2021 | -2% |
| Inflación (T1 2026) | 2,9% |
| Coste por hora (interanual T1) | +1,8% |
| Tasa de desempleo (mayo) | 10,3% |
En resumen, los datos de la OCDE sitúan a España ante un desafío dual: mantener la creación de empleo al tiempo que se busca impulsar la recuperación de los salarios reales y la productividad. Sin una mejora sostenida de la productividad y políticas que favorezcan aumentos salariales que acompañen a los precios, el poder adquisitivo de amplias capas de la población seguirá limitado, con efectos visibles en el consumo y en la actividad de sectores clave del comercio y los servicios.