Invertir antes que apagar: prevención y gestión territorial frente a los incendios
Una persona que sale a pasear por un monte mediterráneo en pleno verano lo nota enseguida: la vegetación reseca, el calor y el viento transforman un paisaje en un riesgo potencial. Ese ejemplo cotidiano resume la advertencia que lanzan especialistas en gestión forestal: no basta con una buena campaña de medios ni con brigadas reactivas; hace falta planificación y manejo continuado del territorio.
En una charla difundida por el canal RevolverTV, el ingeniero de montes Ramiro Aurín y el presidente del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes de España, Eduardo Tolosana, analizaron las claves actuales de la lucha contra los incendios forestales. Ambos coinciden en que la ausencia de una gestión territorial adecuada ha incrementado la vulnerabilidad del territorio en los últimos años y que la prevención debe dejar de ser un apéndice para convertirse en la prioridad.
"Hace falta prevención, hace falta preparar determinadas zonas que llamamos zonas estratégicas de gestión para que cuando llegue un incendio allí sea más fácil apagarlo"
El argumento económico es tan directo como contundente: según los cálculos compartidos por Aurín, el resultado de invertir en medidas preventivas —limpieza selectiva, mantenimiento de cortafuegos, restauración de masas forestales y planificación— genera un retorno que se multiplica por 10 por cada euro destinado, en términos de superficie y daños evitados. La prevención no solo mejora la seguridad de las personas, sino que reduce costes materiales y facilita la recuperación del paisaje.
- Prevención: planificación de zonas estratégicas y manejo continuo.
- Mitigación: capacidad de extinción, brigadas y recursos técnicos.
- Economía: cada euro preventivo evita diez euros en daños directos.
La conversación puso sobre la mesa que las políticas públicas deben equilibrar recursos entre medidas reactivas y acciones de largo plazo. La falta de intervención en los territorios aumenta la carga sobre los servicios de extinción y prolonga las consecuencias ambientales y sociales tras un fuego. Además, la comunicación y la educación ciudadana se señalan como elementos transversales para aumentar la resiliencia local.
| Elemento | Impacto señalado |
|---|---|
| Inversión en prevención | Retorno x10 en daños evitados |
| Gestión territorial | Mejora la eficacia de extinción |
El debate vuelve a colocar en el centro la necesidad de coherencia entre las administraciones, la comunidad científica y las poblaciones rurales. Si bien este verano la incidencia de incendios en España ha sido relativamente contenida, los expertos advierten que cada fuego que se evita equivale a menos coste humano, económico y ecológico. Para comunidades que dependen del monte, la prevención es también una inversión en futuro y empleo.
La lección es clara: no hay solución única. Para reducir el riesgo respetando la biodiversidad y los usos sociales del territorio hace falta combinar técnicas de manejo, financiación estable y participación local. Solo así cada euro dedicado a prevenir tendrá la oportunidad de multiplicar su valor real en lo que deja de quemarse.