Las empresas y los trabajadores por cuenta propia afrontan una realidad distinta cuando se analiza el absentismo: los últimos datos de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT) relativos a 2025 ponen de manifiesto que la tasa de bajas por incapacidad temporal derivada de contingencias comunes es, de media, cuatro veces inferior en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) que en el Régimen General.
Las cifras que explican la brecha
Concretamente, el informe registra 42,6 bajas mensuales por cada 1.000 trabajadores en el régimen general frente a 10,7 procesos en el colectivo de autónomos. Además del contraste en incidencia, las mutuas y las organizaciones empresariales subrayan el peso económico del fenómeno: el absentismo asciende a 34.000 millones de euros anuales, de los que algo más de 16.000 millones son soportados directamente por las empresas, muchas de ellas microempresas o autónomos con empleados a su cargo.
| Régimen | Bajas mensuales por cada 1.000 |
|---|---|
| Régimen General (asalariados) | 42,6 |
| RETA (autónomos) | 10,7 |
Impacto sobre las pequeñas empresas y el empleo independiente
Más allá de los números: la organización diaria de muchos negocios se ve afectada por estas ausencias. Las patronales —entre ellas CEOE, Cepyme y ATA— advierten de que las bajas suponen un reto operativo especialmente para establecimientos con plantilla reducida, que a veces se ven obligados a reducir servicios o incluso cerrar temporalmente cuando falta personal. Según la Encuesta de Población Activa del INE del primer trimestre, existen 975.600 empleadores en el colectivo de autónomos, un dato relevante para dimensionar la exposición de la economía real a este problema.
- La menor tasa de bajas en autónomos no necesariamente implica menor daño económico para ese colectivo, ya que carecen, en muchos casos, de margen financiero o de recursos humanos para sustituir a un trabajador.
- El coste agregado del absentismo (34.000 millones) incluye pérdidas de productividad y costes directos asumidos por empresas y mutuas.
- Las diferencias también varían por sectores y territorios, por lo que las soluciones deben contemplar esa heterogeneidad.
Contexto y preguntas abiertas
Varios factores explican la brecha entre regímenes: el acceso a prestaciones, los incentivos a reincorporarse, la flexibilidad organizativa del trabajo por cuenta propia y las características demográficas y sectoriales de cada colectivo. No obstante, los datos disponibles no permiten atribuir una única causa ni cuantificar cuánto del diferencial responde a menor notificación de bajas entre autónomos frente a una verdadera menor incidencia de enfermedad.
"no es el mismo margen de maniobra el que tiene una..."
Para vecinos y comerciantes la lectura práctica es doble: por un lado, la menor frecuencia de bajas entre autónomos puede interpretarse como una mayor exposición individual al riesgo sanitario y económico; por otro, las pymes que emplean a pocos trabajadores enfrentan un dilema operativo cuando surgen ausencias imprevistas. La combinación de costes directos y pérdida de actividad subraya la necesidad de políticas y soluciones que mejoren la gestión del personal, faciliten la sustitución temporal y aborden el impacto financiero en microempresas.
En definitiva, el absentismo no es un problema uniforme: sus efectos dependen del tamaño del negocio, del régimen laboral y del sector. Las cifras de 2025 ponen el foco en colectivos vulnerables y en un coste agregado que obliga a diseñar medidas que reduzcan el impacto organizativo y económico sin penalizar la protección social de las personas trabajadoras.