Final de una etapa en El Natahoyo
La Eucaristía celebrada en San Esteban del Mar, en el barrio de El Natahoyo, sirvió el pasado fin de semana como acto de despedida de la Compañía de Jesús tras casi seis décadas de cuidado pastoral y trabajo social en esa parroquia gijonesa. La ceremonia, a la que acudió el arzobispo Jesús Sanz Montes, tuvo un marcado tono emotivo entre fieles y responsables de la orden.
Según explicó el provincial Enric Puiggròs Llavinés, la decisión de transferir la parroquia a la diócesis de Oviedo responde a "motivos de falta de recursos" y a la disminución de jesuitas disponibles para atender las distintas obras que la orden sostiene en Asturias. El proceso de cesión, detalló Puiggròs, se empezó a diseñar hace dos años y culmina ahora con la entrega formal del encargo pastoral.
"La disminución de Jesuitas y poder atender las distintas obras de Asturias ha llevado a que tengamos que ir viendo que obras podemos acompañar con la calidad suficiente"
En su homilía, el arzobispo Sanz Montes puso en valor la labor realizada por los jesuitas desde su llegada y recordó la vocación misionera de la orden: con "un ligero equipaje", los religiosos vuelven a otras misiones, dijo, y destacó que la diócesis recibe con gratitud estos años de servicio en Gijón.
La salida de la Compañía de Jesús implica un cambio en la gestión pastoral de San Esteban del Mar, pero, tal y como subrayó Puiggròs, la orden no abandona su vinculación con otras instituciones emblemáticas de la ciudad. Mantendrán implicación en centros educativos y asistenciales que han sido históricamente gestionados por los jesuitas.
- Institución parroquial afectada: San Esteban del Mar (El Natahoyo).
- Razón oficial: falta de recursos y reducción de miembros de la Compañía de Jesús.
- Plazo de decisión: proyecto iniciado hace dos años.
| Obras vinculadas | Situación |
|---|---|
| Colegio Inmaculada | Mantienen implicación |
| Revillagigedo | Mantienen implicación |
| Hogar San José | Mantienen implicación |
Para los vecinos de El Natahoyo y parroquianos de San Esteban, la transición plantea preguntas concretas sobre la continuidad de actividades pastorales, horarios de culto y presencia social en el barrio. El provincial aseguró que la diócesis es consciente del deseo de que la parroquia "siga adelante" y que la cesión se realiza con voluntad de garantizar la atención con la calidad necesaria.
En lo inmediato, el cambio implicará la coordinación entre la Compañía de Jesús y la diócesis de Oviedo para transferir responsabilidades administrativas y pastorales. A medio plazo, la comunidad local vigilará que los servicios religiosos y sociales que la parroquia presta al barrio no se resientan tras el relevo en la gestión.
La despedida en San Esteban del Mar cerró una etapa de presencia jesuítica que arrancó con una capilla testimonial y que, a lo largo de casi sesenta años, se convirtió en una parroquia de referencia para este rincón de Gijón. La decisión, motivada por la realidad organizativa de la orden, marca ahora un nuevo capítulo en la vida religiosa y comunitaria del Natahoyo.