Alta participación y visibilidad para la restauración local
La Ruta de la Croqueta de Mataró 2026, organizada por Negoci Empresa Mataró (NEM), ha cerrado su tercera edición con una notable acogida: participaron cerca de 5.000 personas y se implicaron 22 establecimientos de la ciudad entre restaurantes, locales de comida para llevar, charcuterías y pastelerías.
La iniciativa, que se consolida como una de las propuestas gastronómicas estivales de la capital del Maresme, ha servido tanto para dinamizar el consumo local como para dar visibilidad a establecimientos de distintas tipologías. Fuentes de la organización destacan el equilibrio entre la presencia de negocios consagrados y nuevas propuestas culinarias.
"La tercera edición de esta propuesta gastronómica, impulsada por NEM, ha cerrado con una participación destacada, cerca de 5.000 personas y la implicación de 22 establecimientos entre restaurantes, locales de comida para llevar, charcuterías y pastelerías de la ciudad."
El jurado profesional concedió tres galardones principales que marcan tendencias y reconocen tanto la tradición como la innovación en la oferta local.
- Mejor croqueta tradicional: Kaa, por su Croqueta de pollo a la catalana con crema de ciruelas.
- Mejor croqueta innovadora: Ritrovo, por la Croqueta Limeña (pollo con crema de ají amarillo y cebolla encurtida).
- Mejor croqueta dulce: Pastisseria Uñó, con una croqueta de trufa de chocolate 80% (Venezuela) y relleno crujiente.
El veredicto del público coincidió con el profesional en dos de las categorías: Kaa repitió como favorita en tradicional y Pastisseria Uñó en dulce. En la categoría innovadora el público otorgó su premio a Balú Gastrobar por una croqueta de confit de pato al Café París, lo que pone de manifiesto la divergencia entre criterios especializados y preferencias populares.
| Categoría | Ganador (jurado) | Ganador (público) |
|---|---|---|
| Tradicional | Kaa | Kaa |
| Innovadora | Ritrovo | Balú Gastrobar |
| Dulce | Pastisseria Uñó | Pastisseria Uñó |
Para la hostelería local, este tipo de rutas supone una oportunidad de captar clientes fuera de la temporada alta y de poner en valor la capacidad creativa de los equipos de cocina. Además, contribuye a la economía de proximidad al atraer tráfico a comercios y a la red de proveedores locales.
Los organizadores ya están en disposición de analizar los datos de esta edición para plantear mejoras: ampliar la base de locales participantes, optimizar la comunicación y reforzar actividades paralelas que alarguen la estancia de visitantes en la ciudad. Para los vecinos, la ruta consolida una oferta gastronómica que combina tradición y propuestas contemporáneas y que pone a Mataró en el mapa de iniciativas culinarias de la comarca.