Movilización en la N-211 contra las restricciones que impiden cosechar
Alrededor de medio centenar de agricultores de Guadalajara protagonizaron este miércoles una protesta en la carretera N-211, entre Alcolea del Pinar y Molina de Aragón, para visibilizar el rechazo del sector a las limitaciones que impiden trabajar a las cosechadoras cuando el Índice de Propagación Potencial (IPP) alcanza el nivel extremo. La acción, organizada de forma informal, consistió en un paseo de vehículos agrícolas —tractores, cosechadoras y remolques— circulando individualmente por la vía.
El presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG), Juan José Laso, explicó a los medios que la movilización persigue poner de manifiesto el daño que, según la organización, provocan esas restricciones a la rentabilidad de las explotaciones cerealistas. Laso advirtió asimismo de que la protesta "quizá no sea la última" y aseguró que los agricultores regresarán a la carretera "cada vez que haya un IPP extremo que paralice las cosechadoras".
La protesta "quizá no sea la última", dijo el presidente de APAG, que exige la exclusión de las cosechadoras de las restricciones.
La queja principal del sector es la aplicación del IPP, que la organización agrícola califica de "subjetivo y arbitrario". APAG reclama su eliminación y solicita una reunión con la Consejería de Desarrollo Sostenible para abordar las consecuencias sobre la campaña. Según la organización, la provincia acumula ya más de una decena de jornadas durante esta campaña en las que se ha limitado la recolección por dicha causa.
- Impacto en la cosecha: Pérdida de grano por paralizaciones y aumento del coste del servicio de recolección.
- Movilización: Protesta no coordinada como manifestación, sino circulación individual en la N-211.
- Reclamación: Exclusión de las cosechadoras de las restricciones y reunión con la consejera competente.
Desde la APAG subrayan que las limitaciones están provocando también la reducción de la llegada de cosechadoras procedentes de otras regiones, lo que encarece los servicios de recolección. Según su diagnóstico, reducir la operativa durante las franjas con IPP extremo genera pérdidas económicas "cuantiosas" para explotaciones que ya operan con márgenes ajustados.
| Concepto | Datos aportados |
|---|---|
| Participación estimada | Medio centenar de agricultores |
| Zona | N-211 (Alcolea del Pinar - Molina de Aragón) |
| Jornadas con limitaciones | Más de una decena en la campaña |
Para los vecinos de las comarcas afectadas, la protesta implica tanto molestias puntuales en la circulación como una señal del malestar que atraviesa el sector primario local. El cultivo de cereal es una actividad central en amplias zonas de Guadalajara; cualquier alteración de la campaña repercute en empresas auxiliares, servicios rurales y economía local.
La reclamación de APAG sitúa la responsabilidad en la Consejería de Desarrollo Sostenible, a la que piden excluir las cosechadoras de las restricciones derivadas del IPP o, en su defecto, revisar los criterios que lo determinan. Hasta que no se produzca un diálogo entre administraciones y representantes agrarios, los agricultores han anunciado que repetirán acciones de protesta cuando consideren que las paralizaciones perjudican la recolección.
La situación plantea preguntas prácticas para los agricultores y servicios rurales: cómo planificar la siega ante la posibilidad de nuevas jornadas de prohibición, qué cobertura aseguran los contratos de servicios de cosecha frente a paralizaciones y qué medidas ofrecerá la administración para minimizar pérdidas. El desarrollo de las conversaciones solicitadas entre APAG y la Consejería será decisivo para determinar si las movilizaciones se mantienen o si se alcanza una solución que permita la continuidad de la campaña sin incrementos de coste que agraven la situación financiera de las explotaciones.