La provincia, en el foco por su gran masa forestal y la falta de gestión
La Asociación Forestal Alcarreña ha emitido un llamamiento para la elaboración e implantación de un plan urgente de gestión forestal en la provincia de Guadalajara, tras valorar la situación de riesgo ante posibles grandes incendios. La organización fundamenta su petición en tres factores que, a su juicio, confluyen en la provincia: el calentamiento climático, el abandono del medio rural y la acumulación de combustible vegetal en los montes.
En su comunicado, la presidenta de la asociación, Sonia Pérez Mazarío, muestra su solidaridad con las víctimas del incendio de Almería y advierte de que cada gran incendio tiene consecuencias humanas y sociales duraderas. La asociación recuerda además sin ambages los sucesos de julio de 2005 en La Riba de Saelices, cuando perdieron la vida once miembros del retén de extinción y se vieron afectadas cerca de 13.000 hectáreas del Parque Natural del Alto Tajo.
“Cada gran incendio forestal nos recuerda que detrás de las cifras hay vidas, familias y pueblos enteros marcados para siempre”.
La entidad aporta cifras para dimensionar el problema en Guadalajara: existen alrededor de 810.000 hectáreas de superficie forestal en la provincia, de las que más de 600.000 hectáreas corresponden a monte arbolado. Ese peso forestal, subraya la asociación, sitúa a la provincia entre las de mayor masa forestal del centro peninsular y exige una política de gestión adaptada a esa realidad.
Despoblación y falta de medios: una combinación que dificulta la gestión
La Asociación Forestal Alcarreña vincula la acumulación de combustible y la vulnerabilidad frente a incendios con la despoblación que padecen amplias zonas de Guadalajara, especialmente la Sierra Norte y el Señorío de Molina-Alto Tajo. Señala que muchos municipios son titulares de extensas masas forestales pero carecen de recursos económicos, medios técnicos y personal para su mantenimiento.
- Superficie forestal total: 810.000 hectáreas.
- Monte arbolado: más de 600.000 hectáreas.
- Incendio destacado recordado: La Riba de Saelices, ~13.000 hectáreas afectadas y 11 fallecidos en 2005.
La asociación interpela directamente a las administraciones: plantea la necesidad de mecanismos de financiación, apoyo técnico y planes de gestión que no recaigan exclusivamente en municipios con escasa población —en ocasiones con apenas veintena de vecinos empadronados— y sin capacidad para gestionar miles de hectáreas de monte.
Consecuencias locales y medidas urgentes reclamadas
Para los habitantes de Guadalajara, la falta de actuación implica riesgos directos sobre la seguridad de núcleos rurales, la economía ligada al monte y la conservación de espacios protegidos. La organización reclama políticas que aborden:
- Reducción de la acumulación de combustible vegetal mediante trabajos de prevención y aprovechamiento forestal.
- Apoyo financiero y técnico a ayuntamientos propietarios de monte.
- Planes de coordinación comarcal y provincial para actuaciones preventivas y de extinción.
En su comunicado la Asociación Forestal Alcarreña insiste en que las políticas de prevención deben complementarse con medidas estructurales para frenar la despoblación rural, y con actuaciones que adapten la gestión forestal al escenario del cambio climático.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Superficie forestal provincial | 810.000 ha |
| Monte arbolado | Más de 600.000 ha |
| Incendio de referencia (2005) | ~13.000 ha; 11 fallecidos |
La reivindicación de la asociación llega en un contexto en el que episodios recientes de incendios en otras provincias han subrayado la necesidad de políticas preventivas. Para la población de Guadalajara, las propuestas que plantea la entidad buscan reducir la probabilidad de grandes siniestros y proteger tanto a personas como a los recursos naturales que sostienen la actividad económica y la vida rural.
Las demandas de la Asociación Forestal Alcarreña abren la puerta a un debate público sobre la distribución de competencias y recursos entre administraciones —locales, provinciales y autonómicas— y sobre la urgencia de diseñar planes de gestión adaptados al territorio y a la realidad demográfica de la provincia.