Un nuevo cuartel para reforzar la presencia policial en una zona empresarial
El Ayuntamiento de Palma ha dado luz verde al expediente para convertir el antiguo parque de bomberos de Son Castelló en una comisaría de la Policía Local que podrá albergar a aproximadamente 150 agentes. El inmueble, situado en la calle Gremi dels Picapedrers, número 1, será arrendado por un periodo de veinte años a su propietario, ASIMA.
El acuerdo prevé que ASIMA asuma íntegramente la financiación y la ejecución de las obras de adecuación necesarias antes de entregar las dependencias al Consistorio. El presupuesto estimado para esas obras ronda el entorno de 1 millón de euros, según el expediente aprobado por la Junta de Govern.
"El único espacio que reúne las condiciones funcionales necesarias", recoge el informe municipal sobre la elección del inmueble.
El contrato de arrendamiento autorizado contempla un máximo de gasto de 3,52 millones de euros (IVA incluido) para cubrir las rentas durante los veinte años. Las cuotas serán crecientes a lo largo del periodo: para 2026 el Consistorio pagará 24.200 euros y al vencimiento del acuerdo, en 2046, la renta anual se situará en algo más de 176.000 euros.
- Ubicación: antiguo parque de bomberos de Son Castelló, calle Gremi dels Picapedrers, 1.
- Capacidad: unas 150 plazas para agentes de la Policía Local.
- Plazo: 20 años de arrendamiento con rentas crecientes.
- Inversión de adecuación: alrededor de 1 millón de euros, a cargo de ASIMA.
Las dependencias ocuparán el sótano y las plantas baja, primera y segunda. El proyecto de adaptación, redactado por el propio Ayuntamiento y ya finalizado, contempla oficinas, salas de reunión y briefing, vestuarios, almacenes, dependencias técnicas y espacios para estacionamiento de vehículos policiales —todo ello pensado para facilitar la salida de patrullas y aumentar la capacidad operativa del cuerpo.
| Año | Renta anual prevista |
|---|---|
| 2026 | 24.200 euros |
| 2046 | Algo más de 176.000 euros |
La portavoz del equipo de gobierno, Mercedes Celeste, explicó que la selección del edificio se realizó tras estudiar varias alternativas en Son Castelló y que los informes técnicos municipales indicaron que se trataba del único espacio con las condiciones funcionales requeridas. El recurso a una adjudicación directa ha sido la fórmula elegida por el Consistorio para formalizar el arrendamiento.
El proyecto busca, según las explicaciones municipales, reforzar el modelo de policía de proximidad y mejorar la cobertura en una zona con elevada actividad empresarial. La ubicación facilitará la operativa diaria al contar con estacionamiento para los vehículos oficiales y accesos pensados para la salida de patrullas.
Para los vecinos y empresas de Son Castelló y áreas colindantes, la nueva comisaría supondrá un aumento de la presencia policial y, previsiblemente, una mayor capacidad de respuesta ante incidencias. También implicará impacto presupuestario a largo plazo por las rentas del contrato, que deberán integrarse en las previsiones económicas municipales durante las próximas dos décadas.