Intervención policial y cierre administrativo de un local de restauración en Granada
La Policía Local de Granada ha precintado un establecimiento de comida rápida tras una inspección en la que se detectaron deficiencias higiénico-sanitarias y actividad delictiva en la trastienda. Los agentes hallaron insectos en la zona de preparación, productos sin etiquetar, frigoríficos apagados y freidoras con el aceite degradado, además de importante suciedad y exceso de grasa en las superficies.
Al intentar inspeccionar el resto del local, los policías se toparon con un perro de una raza potencialmente peligrosa que custodiaba la zona trasera, circunstancia que obligó a solicitar apoyo de la unidad de Intervención para continuar con la comprobación de las dependencias.
En la trastienda los agentes localizaron una habitación habilitada para el cultivo interior de droga. Con el soporte de unidades especializadas, la Policía se incautó de material y sustancias que, según el parte remitido, configuran indicios de delitos contra la salud pública y de defraudación de fluido eléctrico. El responsable del local fue detenido y permanece a disposición judicial.
- Riesgo sanitario: insectos, alimentos sin etiquetar, salsas no identificadas y maquinaria en mal estado.
- Actividad delictiva: cultivo de drogas en el interior del establecimiento y enganche ilegal a la red eléctrica.
- Intervención policial: detención del responsable y precinto del establecimiento.
Los hallazgos han motivado tanto el cierre inmediato del local como la apertura de diligencias penales contra el responsable por posibles delitos relacionados con la salud pública y la defraudación de fluido eléctrico.
| Efectos intervenidos | Detalle |
|---|---|
| Plantas de marihuana | 88 plantas |
| Estupefacientes | Más de 80 gramos de cocaína, además de MDMA y metanfetaminas |
| Dinero en efectivo | Aproximadamente 7.000 euros |
| Otras pruebas | Balanzas de precisión y enganche ilegal a la luz |
Para los vecinos y consumidores de Granada, la intervención subraya dos riesgos principales: por un lado, la peligrosidad sanitaria de establecimientos con deficiencias en conservación y manipulación de alimentos; por otro, la existencia de actividades criminales camufladas en locales de hostelería que pueden generar consecuencias públicas —desde la presencia de sustancias estupefacientes hasta riesgos eléctricos derivados de enganches ilegales.
Las autoridades locales recuerdan la importancia de denunciar irregularidades en establecimientos de hostelería y garantizarán, a través de los correspondientes servicios de inspección, que se adopten las medidas administrativas y penales que procedan. El precinto del comercio no solo busca sancionar las irregularidades detectadas, sino proteger la salud pública y la seguridad de los ciudadanos.
La causa sigue abierta y la investigación policial continuará para determinar responsabilidades penales y administrativas, así como el alcance de las posibles conexiones con otras actividades ilícitas en la ciudad.