Temperaturas récord y advertencias por sequía
Una ola de calor dejó este lunes registros térmicos extraordinarios en la provincia de Lugo, con la estación de San Clodio (Ribas de Sil) marcando la cifra más alta de Galicia: 42,3 ºC a las 16:10 horas. El episodio afectó a múltiples comarcas de la provincia y obligó a las autoridades autonómicas a lanzar recomendaciones de prudencia y a vincular la situación con la gestión del agua.
Además de Ribas de Sil, otros puntos del interior lucense alcanzaron temperaturas muy elevadas: Monforte de Lemos registró 40,3 ºC, la capital provincial rozó los 38 ºC y Sarria superó esa cota. En la comarca de la Terra Chá, Cospeito también superó los 38 grados. Incluso la costa notó el repunte térmico, con Burela en torno a los 32,2 ºC y Foz por encima de los 26 grados.
| Lugar | Registro (ºC) |
|---|---|
| San Clodio (Ribas de Sil) | 42,3 |
| Monforte de Lemos | 40,3 |
| Lugo (capital) | ~38 |
| Sarria | >38 |
| Cospeito (Terra Chá) | >38 |
| Burela (A Mariña) | 32,2 |
| Foz | >26 |
Ante esta situación, el presidente de la Xunta hizo un llamamiento público a la cautela y advirtió que no se descarta declarar la prealerta por sequía en determinadas cuencas. Las recomendaciones se dirigen especialmente a los colectivos más vulnerables y a la población rural, donde el calor y la falta de agua pueden agravar riesgos para la salud y la actividad agraria.
Consecuencias para la provincia y pautas prácticas
El aumento térmico tiene efectos inmediatos sobre varias áreas de la vida cotidiana en Lugo: salud pública, consumo doméstico, servicios sociales y prevención de incendios forestales. Para minimizar el impacto se recomiendan medidas sencillas y dirigidas a residentes y visitantes:
- Mantener hidratación constante y evitar la exposición al sol en las horas centrales del día.
- Atender a personas mayores, niñas y niños o personas con enfermedades crónicas; son los colectivos más expuestos.
- Reducir usos no esenciales del agua y seguir las indicaciones oficiales si se llega a declarar prealerta por sequía.
- Evitar trabajos y actividades de riesgo al aire libre en las franjas de mayor calor; extremar la precaución con fogatas o cualquier fuente de ignición en el entorno rural.
Las temperaturas tan altas en el interior contrastan con valores más moderados en la costa, pero el ascenso generalizado obliga a mantener vigilancia meteorológica. Servicios municipales y sanitarios podrán activar protocolos para atender posibles golpes de calor o incrementos en la demanda de servicios de emergencia.
Para los vecinos de las zonas afectadas, resulta clave seguir las informaciones oficiales y aplicar las medidas de autocuidado: limitar la actividad física intensa en las horas de mayor insolación, permanecer en espacios frescos y con ventilación adecuada, y recurrir a los servicios sanitarios ante síntomas como mareo, náuseas o desorientación.
La provincia de Lugo afronta así una ola de calor que pone a prueba tanto la capacidad de respuesta de los servicios públicos como la gestión del recurso hídrico en meses que pueden condicionar la disponibilidad de agua en determinadas cuencas.