Un legado de piedra que sigue vigente en la provincia de Jaén
La Cantería Aguilera de Dios, asentada en Porcuna, representa una continuidad artesanal que atraviesa seis generaciones y que mantiene en activo un taller con presencia en restauraciones de primer nivel. Según el relato del propio taller, su trabajo ha llegado a piezas que forman parte de monumentos visitados por millones de personas, y en los últimos meses la empresa ha recibido el reconocimiento de la Junta de Andalucía dentro de las distinciones a las «Familias con arte».
La cantería familiar, especializada en piedra cuarzo-arenisca, combina extracción propia y talla a medida. Aunque el equipo actual ronda las cinco personas, la demanda supera la capacidad inmediata del taller: existe lista de espera para encargar trabajos, y los plazos dependen de la complejidad de cada pieza. El oficio aquí descrito exige paciencia y una larga trayectoria práctica: el maestro Francisco Miguel Aguilera señala que comenzó a implicarse desde la niñez y que su aprendizaje formal arrancó a los catorce años.
“Prácticamente he nacido aquí”, afirma Francisco Miguel Aguilera sobre su relación con la cantería.
El taller no sólo realiza trabajos locales: participa en restauraciones de monumentos emblemáticos como la Puerta del Bosque de la Alhambra y en intervenciones en las catedrales de Granada, Sevilla, Málaga y Jaén. Ese tipo de encargos sitúan a este negocio porcunense dentro de una red de conservación patrimonial que trasciende el ámbito provincial, aunque con base y cantera propias en la provincia de Jaén.
El oficio exige herramientas manuales y destreza acumulada. El taller subraya que “todo lo que hacemos es a medida y por encargo” y que, aunque trabajan distintos tipos de piedra, su uso principal es la materia prima de su cantera. La complejidad de las piezas, según explican, implica tiempos de trabajo elevados y costes asociados a la elaboración artesanal.
- Trayectoria: seis generaciones de canteros.
- Especialización: restauración de patrimonio y piezas a medida en cuarzo-arenisca.
- Reconocimiento: distinción de la Junta de Andalucía como «Familia con arte».
Para los habitantes de la provincia, la continuidad de este taller tiene varios efectos concretos: protege un saber local tradicional, genera empleo artesanal en un municipio jiennense y contribuye a que la conservación de monumentos —tanto provinciales como andaluces— cuente con manos formadas en el territorio. Además, la existencia de cantera propia facilita la trazabilidad del material y la coherencia técnica en trabajos de restauración.
A la vez, la demanda sostenida y la lista de espera plantean retos sobre la transmisión del oficio. El taller ya ha incorporado a la siguiente generación —el hijo del actual maestro lleva años aprendiendo el oficio—, pero el carácter de largo recorrido en el aprendizaje dificulta la rápida ampliación de la plantilla. Ese cuello de botella es relevante para administraciones y responsables de patrimonio, que dependen de especialistas con capacidad probada para intervenciones delicadas.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Ubicación | Porcuna (Jaén) |
| Material principal | Piedra cuarzo-arenisca (cantera propia) |
| Personal aproximado | Alrededor de cinco trabajadores |
| Reconocimiento | Distinción de la Junta de Andalucía |
El caso de la Cantería Aguilera de Dios pone de manifiesto la importancia de políticas activas de apoyo a la artesanía y la restauración: sin especialistas cualificados, la preservación del patrimonio monumental se complica. Para los residentes en Jaén, conservar negocios como este equivale a preservar parte de la memoria material y a mantener capacidades técnicas que, en ocasiones, son imprescindibles para intervenciones públicas y privadas.
En definitiva, la historia de este taller porcunense no sólo es un relato familiar de longevidad empresarial, sino también una pieza del entramado cultural y productivo de la provincia de Jaén, cuya continuidad depende tanto de la transmisión generacional como del reconocimiento institucional y de la demanda de trabajos de conservación.