Un círculo económico impulsado por la actividad física de los mayores
Un trabajo académico publicado en Frontiers in Public Health concluye que el fomento de los servicios deportivos actúa como catalizador de la denominada economía plateada. El estudio analiza la interacción entre oferta deportiva, participación física de las personas de edad avanzada y el crecimiento del consumo en sectores asociados al bienestar, la salud y el ocio.
La investigación siguió 31 regiones entre 2011 y 2022 y construyó dos índices compuestos para medir, por un lado, el grado de desarrollo de los servicios deportivos y, por otro, la expansión de la economía orientada a la población mayor. En total se trabajó con 372 observaciones región-año.
Resultados clave y su traducción a políticas
El modelo estimado por los autores muestra dos efectos relevantes: primero, las regiones con mejores servicios deportivos registraron un aumento de la participación física entre las personas de 60 años o más; segundo, ese mayor nivel de actividad se asoció con más gasto y dinamismo económico en segmentos como el acondicionamiento físico, el ocio y los servicios para mayores. Además, la relación es bidireccional: el crecimiento de la economía plateada fortaleció luego la oferta deportiva, generando un círculo de retroalimentación.
- Medir la actividad: el estudio consideró como referencia actividad de intensidad moderada o superior al menos tres días por semana y 30 minutos por sesión (o volumen equivalente semanal).
- Impacto territorial: el efecto es más intenso en las regiones más envejecidas.
- Instrumentos útiles: inversión en instalaciones, programas dirigidos, formación de profesionales y sinergias con salud y turismo.
Datos del estudio
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Regiones analizadas | 31 |
| Periodo | 2011-2022 |
| Observaciones región-año | 372 |
Consecuencias prácticas para España
El envejecimiento poblacional constituye un desafío estructural en España. Los hallazgos del trabajo sugieren que las administraciones públicas y el sector privado pueden explorar políticas que no solo mejoren la salud de las personas mayores, sino que también activen cadenas de valor locales:
- Priorizar la accesibilidad y la oferta de programas deportivos adaptados a mayores en barrios y municipios.
- Fomentar alianzas entre servicios sanitarios, centros deportivos y el sector del turismo de salud para crear paquetes de valor dirigidos al segmento senior.
- Impulsar formación especializada para profesionales que atienden a población envejecida en ámbitos deportivos y de bienestar.
El estudio, firmado por investigadores de la Universidad Normal de Hunan, identifica en la participación física de los mayores un mediador parcial del efecto económico: más ejercicio regular se traduce en mayor consumo en servicios de salud, ocio y bienestar, lo que a su vez potencia la propia oferta.
Para gestores de políticas públicas y empresas de servicios, el mensaje es claro: invertir en infraestructuras y programas deportivos orientados a la población mayor puede ser una estrategia responsable desde lo social y eficaz desde lo económico. Traducir esa evidencia a programas concretos requerirá adaptar intervenciones al contexto demográfico y territorial de cada región.