Un registro que sigue vigente desde 1981
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) atribuye a Sotoserrano el valor más alto de temperatura registrado en la provincia de Salamanca durante un mes de julio: 47 ºC, medidos el 28 de julio de 1981. A pesar de las recientes olas de calor y de máximos cercanos a los 40 ºC en diversos puntos de la provincia, esa cifra histórica permanece como la más alta en los archivos oficiales.
En los registros recopilados por la AEMET aparecen asimismo varias observaciones cercanas a ese umbral: se han anotado 46 ºC en cuatro estaciones en fechas de décadas pasadas y máximos de 45 ºC en otras ubicaciones. En conjunto, 46 estaciones de la provincia han superado en algún momento los 40 ºC.
Municipios con registros extremos
- Sotoserrano: 47 ºC (28/07/1981).
- Salto de Saucelle: 46 ºC (20/07/1969).
- Valero de la Sierra: 46 ºC (08/07/1959).
- Mogarraz: 46 ºC (01/07/1969).
- Villanueva del Conde: 46 ºC (06/07/1959).
- Sequeros: 45 ºC (19/07/1969).
| Estación / Municipio | Temperatura | Fecha |
|---|---|---|
| Sotoserrano | 47 ºC | 28/07/1981 |
| Salto de Saucelle | 46 ºC | 20/07/1969 |
| Sequeros | 45 ºC | 19/07/1969 |
La capital y las estaciones urbanas
En la ciudad de Salamanca las distintas estaciones han marcado máximos dispares a lo largo del tiempo. Entre los registros citados por la AEMET aparecen cifras como 40,8 ºC en 2022 en una de las observaciones y otros puntos de la capital con picos que rondaron o superaron los 42 ºC en décadas anteriores. Estas diferencias entre estaciones responden a su ubicación y al contexto urbano o rural de cada emplazamiento.
Implicaciones locales y recomendaciones
El recuerdo de aquel récord de 1981 subraya la variabilidad térmica de la provincia y la necesidad de mantener medidas preventivas ante episodios de altas temperaturas. Para la población local, las recomendaciones habituales siguen siendo válidas: evitar la exposición solar en las horas de mayor calor, hidratarse con regularidad y atender a las indicaciones sanitarias en caso de colectivos vulnerables (personas mayores, lactantes y enfermos crónicos).
Los datos históricos permiten además valorar la evolución climática a medio y largo plazo y sirven como referencia para la planificación municipal en ámbitos como la gestión del agua, la salud pública y la prevención de incendios forestales, aspectos que afectan de forma directa a los municipios del medio rural salmantino.