Recuperación desigual a 20 meses de la riada
La dana del 29 de octubre de 2024 transformó de forma profunda el paisaje de comarcas del interior: Camp de Túria, los Serranos y la Hoya de Buñol. Ríos desbordados e infraestructuras arrasadas obligaron al cierre de varias zonas de baño muy frecuentadas por vecinos y visitantes. Veinte meses después la situación es desigual: algunas playas fluviales reabren tras trabajos de emergencia y restauración, otras mantienen restricciones y varias continuarán inaccesibles este verano.
Entre los ejemplos más avanzados figura el paraje de La Pea, en Vilamarxant, que ha recuperado su función turística y de baño después de una intervención conjunta de la Diputación de Valencia, el ayuntamiento local, la empresa Coca-Cola y la asociación ambiental Chelonia Global Nature Conservation. Las labores han incluido limpieza, desbroce y control del cañaveral, actuaciones que, además de permitir el acceso, reducen el riesgo de incendios al eliminar acumulaciones de biomasa seca.
Los trabajos en La Pea no terminan con la reapertura: está prevista una segunda fase dedicada a la restauración ambiental, con plantaciones de vegetación de ribera autóctona para favorecer la biodiversidad y sustituir especies invasoras. Con estas medidas, el paraje aspira a recuperar su papel de principal espacio natural y de baño del municipio durante el verano.
En el extremo opuesto, algunos enclaves emblemáticos como la Cueva Turche en Buñol seguirán cerrados, con previsiones que se extienden hasta 2027 por motivos de seguridad y por la necesidad de intervenciones más profundas para garantizar la estabilidad del entorno.
Qué significa esto para vecinos y visitantes
- Planificar salidas: comprobar el estado de cada espacio antes de desplazarse, porque la reapertura no es uniforme.
- Seguridad: mantener las recomendaciones municipales y evitar bañarse en zonas con alertas o cierres vigentes.
- Impacto ambiental: muchas actuaciones combinan limpieza con restauración para hacer los entornos más resilientes a futuras crecidas.
La reconstrucción de las zonas de baño no solo pretende devolver a los vecinos sus lugares de ocio, sino también adaptarlos para que resistan mejor episodios de inundación futuros mediante intervenciones hidráulicas y ambientales. Para municipios pequeños del interior, la apertura de estos parajes equivale a recuperar una actividad económica y de encuentro social que fue notablemente dañada por la riada.
| Paraje | Estado | Observaciones |
|---|---|---|
| La Pea (Vilamarxant) | Reabierto | Intervenciones de limpieza y control del cañaveral; segunda fase de restauración prevista |
| Cueva Turche (Buñol) | Cerrado | Cierre prorrogado hasta 2027 por seguridad |
Los ayuntamientos y la Diputación insisten en la prevención y en la coordinación con entidades ambientales para que las reaperturas vayan acompañadas de medidas que reduzcan la vulnerabilidad: trabajos de contención, control de la vegetación y señalización. Para los vecinos de la provincia, la recomendación es informarse a través de los canales oficiales municipales antes de planear una visita y respetar las zonas valladas o las advertencias municipales.