Balance y advertencias por el inicio de la temporada de baño
El informe nacional sobre ahogamientos elaborado por la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo revela que, hasta mayo, Castilla y León acumula nueve fallecidos, una cifra que la coloca por encima de varias comunidades con litoral. Entre ellas se encuentran la Comunidad Valenciana y el País Vasco, ambas con siete víctimas, y las Islas Baleares, que registran dos.
Estos datos, que recogen sólo hasta mayo, evidencian que las muertes por inmersión no se circunscriben exclusivamente a zonas costeras: pantanos, ríos y lagos comportan riesgos relevantes para quienes buscan refrescarse con el calor estival.
«Hay que vigilar en todo momento a los menores; la separación no debe superar la longitud de un brazo en las zonas de agua»
La recomendación procede de Irene Cortés, directora de Protección Civil y Emergencias de Castilla y León, y subraya la necesidad de supervisión continua de los más pequeños. Además, Cortés alerta sobre peligros menos visibles: corrientes bajo la superficie, remolinos y cambios repentinos que pueden arrastrar a los bañistas.
Casos recientes y zonas de baño vigiladas
El documento recoge incidentes concretos que ilustran los riesgos: en Valladolid falleció un niño de nueve años en el río Pisuerga; en Zamora se localizó el cuerpo de un hombre en el embalse de Ricobayo; en Ávila perdió la vida un varón de 51 años en una piscina privada; y en Palencia se produjo una tragedia doble al intentar rescatar a un menor en la presa de Baños de Cerrato.
En respuesta a esos peligros, la Junta de Castilla y León mantiene actualmente 32 zonas de baño en ríos, lagos y embalses autorizadas y con vigilancia hasta el 15 de septiembre, un dato que ilustra los esfuerzos por ofrecer lugares controlados donde bañarse.
Qué deben saber los vecinos
- Supervisión infantil constante: la separación entre adulto y niño no debe exceder la longitud de un brazo.
- Preferir zonas autorizadas y vigiladas: piscinas públicas y playas o zonas de baño homologadas reducen el riesgo.
- Precaución en aguas interiores: ríos, embalses y lagos pueden tener corrientes y remolinos ocultos.
Para la población balear, donde el informe registra dos muertes hasta mayo, la lectura es doble: aunque las cifras sean inferiores a las de algunas comunidades peninsulares, la advertencia sobre comportamientos seguros y la elección de lugares vigilados es igualmente pertinente. La temporada de baño obliga a combinar disfrute y prudencia, especialmente en entornos naturales que no siempre muestran el peligro a simple vista.
| Comunidad | Fallecidos hasta mayo |
|---|---|
| Castilla y León | 9 |
| Comunidad Valenciana | 7 |
| País Vasco | 7 |
| Región de Murcia | 5 |
| Cantabria | 3 |
| Islas Baleares | 2 |
Los datos del informe subrayan la necesidad de políticas locales y campañas informativas que refuercen la prevención durante los meses de mayor afluencia a zonas de baño. Para los vecinos, la recomendación práctica es sencilla: elegir lugares homologados, respetar señalización y evitar imprudencias que incrementen el riesgo de ahogamiento.