Un cambio de modelo que no elimina el coste para los conductores vizcaínos
La finalización de la concesión de la autopista AP-68 el próximo 11 de noviembre traerá novedades que tendrán repercusión en los desplazamientos hacia Bilbao y la red de comunicaciones del norte peninsular. Aunque buena parte del trazado —los tramos por Aragón y La Rioja— pasará a ser gratuito, el recorrido administrado por las comunidades del norte no quedará exento de peaje: el tramo gestionado por la Diputación Foral de Álava mantendrá un cobro por uso.
La Diputación foral ha avanzado el diseño de ese nuevo sistema, que se apoya en tecnología de lectura de matrículas desde pórticos para identificar entradas y salidas sin necesidad de detener los vehículos. El modelo, conocido como Free Flow, permite la recaudación sin barreras físicas y con diferentes fórmulas de pago, pensadas para facilitar el tránsito.
- Reconocimiento por cámaras instaladas en pórticos.
- Pago mediante dispositivos VIA-T o sistemas equivalentes.
- Registro web asociado a tarjeta bancaria y máquinas de pago en puntos estratégicos.
En cuanto a las tarifas, el proyecto publicado por la Diputación detalla una reducción importante respecto al peaje actual: los turismos pasarán a pagar 6 céntimos por kilómetro, lo que supone, según el texto oficial, una disminución del 70% frente a la tarifa vigente. Aplicando esa cuantía, el coste del tramo próximo a Vitoria de 55 kilómetros quedaría en 3,35 euros, frente a los 11,20 euros que se abonan en la actualidad.
“Las tarifas tendrán carácter público y se impondrán para generar los recursos necesarios”, señala el proyecto remitido por la Diputación Foral de Álava.
Para los conductores de Bilbao y del conjunto de Bizkaia, las consecuencias son prácticas y variadas. Por un lado, la liberalización parcial reducirá la presión económica para quienes utilizan la AP-68 en su tramo aragonés o riojano, pero la existencia de peaje en el norte del trazado mantendrá un coste para los itinerarios que entran o salen por la cornisa cantábrica. Por otro lado, la implantación del sistema Free Flow debería traducirse en una circulación más fluida al suprimir las paradas en cabinas, aunque obligará a ajustarse a nuevos modos de pago y a la gestión de matrículas en remoto.
| Aspecto | Situación actual | Tras 11 de noviembre |
|---|---|---|
| Tramos gratuitos | Ninguno (concesión vigente) | Tramos en Aragón y La Rioja gestionados por el Estado |
| Tramos con peaje | Todo el recorrido de la AP-68 | Tramos gestionados por País Vasco y Navarra (modelo Free Flow en Álava) |
| Precio para turismos (ejemplo) | 11,20 € (tramo cercano a Vitoria) | 3,35 € (misma distancia, tarifa estimada a 6 cént/km) |
La puesta en marcha operativa del sistema exigirá instalaciones en carretera —pórticos con cámaras— y el establecimiento de los canales de cobro. Los conductores deberán optar por dispositivos de telepeaje, registrarse en plataformas web asociadas a medios de pago o utilizar las máquinas habilitadas en los recorridos principales. La Diputación justifica el modelo como una fórmula para obtener los recursos exigidos por la gestión del tramo, pero con un coste sensiblemente inferior para los usuarios.
Quedan por concretar aspectos relevantes para los viajeros habituales desde Bilbao: la localización exacta de los pórticos que controlarán matriculaciones, los plazos para la instalación y pruebas del sistema, la operativa de reclamaciones y la coordinación con Navarra y el Estado para evitar solapamientos o desajustes tarifarios en los tramos limítrofes. Los conductores deben estar atentos a las comunicaciones oficiales de la Diputación Foral de Álava en los próximos meses para planificar sus desplazamientos y formas de pago.