Qué son las viviendas no jerarquizadas y por qué generan polémica en Barcelona
La promoción pública de Illa Glòries ha situado de nuevo en el centro del debate local una propuesta arquitectónica que elimina la tradicional distinción entre dormitorio principal y habitaciones secundarias. El modelo, denominado por sus promotores como viviendas no jerarquizadas, plantea estancias de superficies similares y espacios pensados para usos flexibles, en lugar de tipologías con una habitación claramente diferenciada.
La iniciativa ha recibido la atención pública después de que el economista Gonzalo Bernardos difundiera su opinión crítica a través de la red social X, donde calificó la medida y la vinculó a la gestión municipal de la exalcaldesa Ada Colau. La promoción de Illa Glòries, además, es una de las más demandadas: el reportaje que recuperó la discusión señala que tuvo más de 11.000 solicitantes.
“La gran herencia de Ada Colau: viviendas no jerarquizadas. ¿Qué es eso? Unos pisos en los que el dormitorio de los adultos tiene la misma superficie que los de los niños. Es para evítales un trauma muy difícil de superar. Aunque lo parezca, no es una broma.”
La crítica de Bernardos se centra en la supuesta pérdida de jerarquía entre las estancias que, a su juicio, podría afectar a la organización familiar tradicional. Quien defiende el modelo, por contra, subraya que la propuesta prioriza la flexibilidad y la adaptabilidad de los hogares a distintas composiciones familiares y usos a lo largo del tiempo.
Implicaciones prácticas para los vecinos de Barcelona
Para las personas que aspiraron o aspiran a una de las viviendas de Illa Glòries, el debate no es sólo teórico: influye en expectativas sobre habitabilidad, privacidad y revalorización de las viviendas. El modelo sin una habitación claramente mayor plantea preguntas concretas sobre:
- Privacidad y reparto de espacios en familias con menores.
- Adaptabilidad a distintas etapas vitales y modelos de convivencia.
- Accesibilidad y uso eficiente del espacio en viviendas públicas.
Además, el fuerte interés registrado —más de 11.000 solicitudes— evidencia la necesidad de vivienda asequible en la ciudad y la importancia de que las decisiones de diseño se comuniquen con claridad a la ciudadanía.
| Aspecto | Dato conocido |
|---|---|
| Promoción | Illa Glòries |
| Concepto | Viviendas no jerarquizadas (habitaciones de tamaño similar) |
| Solicitudes | Más de 11.000 |
El debate también tiene una dimensión política y comunicativa. La referencia explícita a la gestión municipal y la repercusión mediática obligan a las administraciones locales y a los promotores a explicar los objetivos funcionales y sociales del diseño: si busca optimizar el uso del parque de vivienda pública, favorecer la multiplicidad de usos o atender a nuevas realidades familiares.
En la práctica, los vecinos y potenciales inquilinos demandan información precisa sobre distribuciones interiores, posibilidades de personalización y soluciones para la convivencia (por ejemplo, separación acústica o compartimentación flexible). Sin esos detalles, la polémica tiende a centrarse en etiquetas y lecturas generalistas en lugar de en las consecuencias concretas para quienes ocuparán los pisos.
La discusión en torno a Illa Glòries pone de manifiesto dos realidades simultáneas de Barcelona: la urgente necesidad de vivienda asequible —evidenciada por las más de 11.000 candidaturas— y la búsqueda de modelos arquitectónicos que respondan a nuevas demandas sociales. El reto para las administraciones locales será traducir esos modelos en garantías tangibles para la habitabilidad y la convivencia, y comunicarlo con transparencia a la ciudadanía.