La Xunta de Galicia ha notificado la detección de casos de lengua azul en tres explotaciones ganaderas de la provincia de A Coruña. Los análisis del Laboratorio Veterinario Central de Algete han identificado la presencia de los serotipos 3 y 8 del virus en bovinos ubicados en Narón, A Baña y Brión. Se trata de los primeros positivos confirmados en Galicia y en España en 2026 tras el periodo invernal de menor actividad del insecto vector.
Qué significa para los ganaderos de la provincia
La notificación obliga a extremar las medidas de vigilancia en las explotaciones de rumiantes. La Xunta recomienda la vacunación voluntaria de ganado vacuno y ovino y recuerda que cualquier sospecha debe comunicarse inmediatamente a los Servicios Veterinarios Oficiales. Desde la administración autonómica se ha informado del hallazgo al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación mediante la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria.
- Transmisión: la enfermedad se propaga por la picadura de insectos del género Culicoides.
- Riesgo para personas: no se considera zoonosis; no afecta a la salud humana.
- Seguridad alimentaria: el consumo de carne o leche no supone riesgo por la lengua azul.
Distribución de los casos confirmados
| Municipio | Serotipo detectado |
|---|---|
| Narón | 8 |
| A Baña | 3 |
| Brión | 3 |
La Xunta ha declarado oficialmente dos brotes que requieren notificación, según la información facilitada por la administración autonómica. La reaparición de casos tras el invierno indica la reactivación de la circulación del vector en la región, circunstancia que obliga a mantener la vigilancia entomológica y clínica en las explotaciones.
Para los ganaderos de la provincia resulta crucial coordinarse con sus veterinarios de confianza y con los servicios oficiales para implementar medidas de contención: control de insectos vectores, gestión de movimientos de animales y, si procede, vacunación. La Agripecuaria local y las asociaciones del sector suelen ser canales útiles para recibir instrucciones prácticas y acceso a vacunas.
En resumen, la confirmación de los serotipos 3 y 8 en tres explotaciones coruñesas obliga a reforzar la vigilancia sanitaria y a seguir las recomendaciones oficiales para minimizar el impacto sobre la cabaña ganadera.