Detección y alcance
Las labores de inspección realizadas por el servicio de Sanidad Vegetal de la Región de Murcia han detectado 73 positivos por el virus de la clorosis nervial amarilla en plantaciones de cítricos, que afectan a un total de 208 hectáreas. El número de casos ha aumentado respecto a las cifras notificadas hace tres semanas, cuando se confirmaron 28 positivos; parte del incremento responde al avance de la campaña de muestreo.
Datos de análisis
Hasta ahora se han procesado 787 muestras, de las que el 9,27% han resultado positivas. La enfermedad se ha localizado en 16 municipios de la Región. Los núcleos con mayor número de detecciones son Murcia (18 casos) y Mula (16 casos).
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Positivos confirmados | 73 |
| Superficie afectada | 208 ha |
| Muestras analizadas | 787 |
| Porcentaje positivo | 9,27% |
| Municipios con casos | 16 |
Estado sanitario y alcance real del riesgo
Según la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, las inspecciones mantienen dos notas que alivian la alerta: no se han detectado positivos en los viveros de la Región y tampoco se han localizado árboles adultos afectados; los hallazgos se concentran en plantaciones jóvenes. Ese patrón es clave para las medidas de contención y para la evaluación del riesgo a medio plazo.
Respuesta institucional y científica
El consejero Joaquín Buendía trasladó los datos a representantes del sector citrícola regional y reclamó una respuesta coordinada por parte del Ejecutivo central:
"El Gobierno de España tiene que asumir sus responsabilidades y coordinar una respuesta conjunta contra el virus de la clorosis nervial amarilla. La respuesta tiene que ser conjunta, no puede dejarnos solas a las comunidades ante esta situación"
Asimismo, la Consejería ha confirmado que el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA) ha comenzado los primeros ensayos con el patógeno, lo que permitirá caracterizar mejor el virus y probar medidas de manejo y control adaptadas al ámbito regional.
- Impacto coyuntural: la mayor presencia del virus en parcelas jóvenes obliga a reforzar la vigilancia y los protocolos de gestión en plantaciones recientes.
- Prevención en viveros: la ausencia de positivos en viveros se mantiene como elemento clave para evitar la diseminación vía material de plantación.
- Coordinación necesaria: la Consejería demanda apoyo y coordinación estatal ante una patología que afecta ya a varias autonomías.
Para los agricultores y gestores de explotaciones citrícolas la noticia obliga a extremar la atención: mantener la trazabilidad del material vegetal, facilitar el acceso de los servicios de Sanidad Vegetal para prospecciones y comunicar cualquier sintomatología sospechosa. Las autoridades recuerdan que las medidas de contención temprana y la colaboración sector-institución son determinantes para evitar la expansión y minimizar pérdidas económicas.
La evolución de los ensayos en IMIDA y los resultados de las campañas de muestreo marcarán las próximas decisiones sobre protocolos de retirada, tratamientos fitosanitarios autorizados y medidas de bioseguridad. Los próximos comunicados oficiales informarán sobre nuevas cifras y sobre las posibles acciones coordinadas a escala interterritorial.
En un territorio donde los cítricos constituyen una parte relevante del tejido agrícola, la aparición de esta enfermedad sitúa a productores, técnicos y administraciones ante la necesidad de actuar con rapidez y criterio para proteger cultivos y evitar efectos negativos en la economía local.