Una iniciativa local que combina formación, inclusión y lucha contra el desperdicio
La Fundación Catalina, creada por el cocinero Òscar Manresa, ha llevado recientemente a una iglesia de L'Hospitalet de Llobregat un taller práctico dirigido a mujeres latinoamericanas para enseñar la elaboración de tortillas de patata. La actividad forma parte de un programa que busca la inserción social a través de la formación en cocina y la sensibilización sobre el desperdicio alimentario.
Manresa, vinculado profesionalmente a establecimientos como el restaurante Catalina de Gavà Mar y la Torre de Alta Mar, profesionalizó estas actuaciones cuando detectó que su apoyo en forma de reparto de menús podía ampliarse. Durante la pandemia ya cocinó para hospitales y entidades, y tras la reapertura intentó mantener la atención a colectivos vulnerables desde una estructura organizada: la fundación que toma el nombre del restaurante y de su madre.
El proyecto persigue no solo ofrecer alimentos, sino enseñar recetas sencillas que permitan a las personas recuperar la autonomía en la cocina y disfrutar de la comida como un elemento de bienestar emocional. Según el propio fundador, esta vinculación entre alimentación y salud emocional tiene un componente personal que le llevó a formalizar la iniciativa y designar a una dirección dedicada: Maite Ferré.
- Objetivo: formar en cocina a población en riesgo de exclusión.
- Acción reciente: taller de tortilla de patata en una iglesia de L'Hospitalet de Llobregat.
- Enfoque: combinar reparto de comidas con aprendizaje práctico y lucha contra el desperdicio alimentario.
La fundación, además, actúa sobre el problema del desaprovechamiento de alimentos, incorporando ese mensaje en las clases y en la provisión de comidas a residencias y asociaciones. Entre las actividades documentadas figura la entrega de platos a la residencia San Lorenzo y la preparación de menús regulares para entidades sociales desde los restaurantes vinculados al proyecto.
"Pensé que quería que la gente tuviera un día que disfrutara con la comida, que aprendiera a hacer recetas en casa".
La intervención en L'Hospitalet tiene un valor específico para la ciudad: se dirige a colectivos concretos presentes en el municipio —en este caso, mujeres latinoamericanas— y aporta herramientas prácticas que pueden traducirse en mejora de la empleabilidad y en mayor autonomía doméstica. Para los vecinos supone también un ejemplo de colaboración entre iniciativa privada, entidades religiosas y servicios sociales.
| Actividad | Lugar |
|---|---|
| Taller de tortilla de patata | Iglesia de L'Hospitalet de Llobregat |
| Reparto de comidas | Residencia San Lorenzo |
| Programas de cocina formativa | Restaurante Catalina (Gavà Mar) |
La continuidad y el alcance de la iniciativa dependerán de la capacidad de la fundación para consolidar recursos y alianzas en la provincia. Para los residentes de L'Hospitalet, la acción es una puerta de acceso a recursos formativos y de integración que complementan la red de apoyo social existente en la ciudad.