Acuerdo entre la USC y el Concello para un programa piloto en Lugo
La Universidad de Santiago de Compostela (USC) y el Ayuntamiento de Lugo han acordado poner en marcha un proyecto piloto de convivencia intergeneracional que comenzará en el curso académico 2026/2027. La iniciativa, presentada tras una reunión entre el vicerrector del Campus de Lugo, Roberto Bande, y la vicerrectora de Estudiantes, Igualdad, Diversidad y Bienestar, Lorena Añón, busca ofrecer alternativas de alojamiento para el estudiantado y, al mismo tiempo, reducir la soledad no deseada entre personas mayores del municipio.
El programa se dirige a personas de 60 o más años que vivan solas en Lugo, sean autónomas y dispongan de una habitación individual en su domicilio. Por la otra parte, está pensado para estudiantes del Campus de Lugo entre 18 y 35 años que necesiten alojamiento durante su etapa universitaria.
Funcionamiento y objetivos concretos
En esta fase piloto se crearán entre tres y cinco unidades de convivencia, cada una formada por una persona mayor y un estudiante, con una duración equivalente a un curso académico. El modelo se basa en un intercambio de beneficios: la persona mayor cede una habitación en condiciones seguras y accesibles, y el estudiante ofrece compañía y participación en actividades cotidianas, sin que ello suponga la prestación de cuidados profesionales.
- Destinatarios: personas mayores (60+) y estudiantes (18-35).
- Escala inicial: 3–5 unidades de convivencia durante un curso académico.
- Compromisos: alojamiento y convivencia, no cuidados profesionales.
El proyecto incluye además un diagnóstico inicial de necesidades y una evaluación continua para identificar buenas prácticas y posibles mejoras, con la intención de ampliar la experiencia en cursos sucesivos si los resultados muestran impacto positivo en la prevención de la soledad y en el bienestar de los participantes.
Impacto local y retos
Para la ciudad de Lugo, donde el acceso a la vivienda para el estudiantado es una preocupación recurrente y la población envejecida constituye un porcentaje notable del censo, la propuesta plantea ventajas claras: mayor oferta habitacional asequible para el alumnado y reducción del aislamiento entre la población mayor. Sin embargo, la ejecución práctica plantea retos que deberán considerarse en la evaluación piloto, como la selección y acompañamiento de las personas mayores y estudiantes, la definición clara de responsabilidades en la convivencia y la garantía de que las viviendas cumplan condiciones mínimas de accesibilidad y seguridad.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Inicio | Curso 2026/2027 |
| Unidades previstas | 3 a 5 |
| Edad mayores | 60+ |
| Edad estudiantes | 18–35 |
El Ayuntamiento y la USC han planteado la iniciativa como un proyecto piloto, lo que implica que su continuidad y expansión dependerán de los resultados del diagnóstico y de la evaluación. Para los vecinos, la experiencia abre la puerta a fórmulas colaborativas de convivencia que combinan necesidades habitacionales y sociales; para la comunidad universitaria, supone una alternativa a la presión sobre el mercado de alquiler en la ciudad.
La puesta en marcha efectiva del programa requerirá de mecanismos de seguimiento y asesoramiento para las personas implicadas, así como de protocolos que eviten posibles conflictos y garanticen el respeto mutuo. Ese será uno de los puntos clave que evaluarán la USC y el Concello al término del curso piloto.