Un edificio de la avenida Gatassa sigue sin electricidad siete días después del incendio
Un bloque de cinco plantas situado en el número 73 de la avenida Gatassa, en el barrio de Cerdanyola de Mataró, lleva siete días sin suministro eléctrico tras un incendio registrado en el cuadro de distribución del edificio. La avería afecta a 26 viviendas y 6 locales comerciales, según explican los vecinos y confirman el Ayuntamiento y la compañía suministradora.
El suceso se produjo la tarde del 30 de junio, alrededor de las 16:00 horas, cuando las llamas se declararon en la caja que alimenta todo el bloque. Tres dotaciones de los Bombers acudieron al lugar y extinguieron el incendio. Posteriormente, técnicos de la suministradora comprobaron que la acometida y la instalación de distribución habían quedado quemadas tras una intervención no autorizada.
"manipulación fraudulenta"
El origen del fuego, según la versión que trasladan los residentes y que coinciden en atribuir el Ayuntamiento de Mataró y Endesa, fue una intervención indebida en la caja de conexiones ubicada en la planta baja, vinculada a un negocio de los bajos del inmueble. La compañía insiste en que actuaciones de ese tipo solo deben llevarse a cabo por profesionales autorizados por el riesgo que suponen.
La ausencia de electricidad en plena ola de calor agrava la situación doméstica: las viviendas no pueden utilizar ventiladores, aires acondicionados ni conservar alimentos en neveras. Entre las personas afectadas hay mayores, menores y una familia con dos niños con discapacidad grave, lo que eleva la preocupación por las consecuencias sanitarias y de salubridad.
- Edificio afectado: avenida Gatassa, 73 (Cerdanyola).
- Unidades sin luz: 26 viviendas y 6 locales.
- Origen del incendio: manipulación en la caja de distribución; bomberos actuaron la tarde del 30 de junio.
Fuentes municipales indican que varios servicios del Ayuntamiento han intervenido y llevan a cabo un seguimiento del caso. No obstante, en el bloque persiste la falta de suministro desde el momento del siniestro, mientras los vecinos denuncian que la reparación se está demorando y piden prioridades por la presencia de personas vulnerables.
El deterioro de la acometida como consecuencia del incendio obliga a una reparación que, según explican las partes implicadas, requiere intervención técnica y retrasa la restitución del servicio. La compañía energética recuerda que manipular instalaciones comporta un riesgo elevado y responsabiliza el daño en la acometida a la actuación fraudulenta detectada cuando sus técnicos accedieron al inmueble tras el aviso de los bomberos.
Para los residentes, el impacto es inmediato: pérdida de conservación de alimentos, imposibilidad de refrigeración de medicación o equipos médicos que requieran electricidad, y exposición prolongada a temperaturas altas en pleno episodio de calor. El seguimiento municipal, según el Ayuntamiento, busca coordinar soluciones temporales mientras se ejecutan las reparaciones necesarias.
La situación abre preguntas sobre la seguridad en instalaciones compartidas de edificios con actividad comercial en planta baja y sobre los plazos de respuesta de las empresas y de la administración local ante emergencias que afectan a servicios básicos. Los vecinos de la avenida Gatassa esperan una respuesta rápida y prioritaria por el impacto sanitario y social que supone mantenerse una semana sin luz en condiciones de calor extremo.