Venta confirma cierre de una reivindicación histórica en Mataró
La casa natal de Josep Puig i Cadafalch, situada en el número 39 del Carreró de Mataró, ha sido vendida a particulares, con lo que se cierra una etapa de reivindicación ciudadana que se alargó por más de quince años. La transacción llega después de múltiples intentos de protección y de propuestas ciudadanas para que el inmueble quedara en uso público y vinculado a la memoria del arquitecto.
La Associació d'Amics de Josep Puig i Cadafalch ha mostrado su "profunda decepción" ante la operación, que consideran una pérdida patrimonial y cultural de primer orden para la ciudad. La venta se efectúa pese a que en 2018 el Pleno municipal aprobó por unanimidad la protección integral del edificio al nivel "A", sin que ese acuerdo llegara a traducirse en la compra por parte del Ayuntamiento.
- 2009: constitución de la plataforma "Salvem la casa natal de Puig i Cadafalch" con adhesiones de entidades y particulares.
- 2016–2018: elaboración de dossiers, hallazgos documentales y apoyo en presupuestos participativos.
- 2018: aprobación plenaria de protección integral, sin adquisición municipal.
La movilización arrancó con el traslado de la Agrupación Científico-Excursionista, antigua ocupante del edificio; aquel movimiento social impulsó la recogida de adhesiones y la presentación de recursos para preservar la casa. En diciembre de 2009 se entregaron en el Registro del Ayuntamiento adhesiones de 44 entidades y 850 particulares reclamando su preservación.
"Profunda decepción ante unos hechos que consideramos una pérdida patrimonial y cultural de primer orden para la ciudad."
En 2018, además del respaldo ciudadano, la aparición en el Arxiu Nacional de Catalunya de planos de reforma firmados por el propio Puig i Cadafalch reforzó el valor documental del inmueble, lo que para las entidades era un argumento para su conservación y difusión pública. Las entidades insistieron en que la casa podría ser gestionada desde el Museu de Mataró y contribuir a la dinamización cultural del centro con un coste asumible.
La venta plantea ahora cuestiones prácticas y políticas: el nivel de protección «A» reconoce el valor patrimonial del edificio, pero no impidió su salida a manos privadas. Para los vecinos y colectivos, la pérdida supone no solo la desaparición de un posible equipamiento cultural, sino la pérdida de una pieza vinculada a la memoria local del modernismo y la figura de Puig i Cadafalch.
| Año | Hecho relevante |
|---|---|
| 2009 | Constitución de la plataforma y entrega de adhesiones |
| 2016 | Elaboración de dossier para protección |
| 2018 | Pleno aprueba protección integral nivel «A» |
| 2026 | Venta de la casa a particulares |
Queda por saber ahora qué usos concretos prevén los nuevos propietarios y si se establecerán fórmulas para garantizar el acceso público o la conservación del valor histórico del edificio. Mientras tanto, las entidades y asociaciones que han impulsado la reclamación anuncian que seguirán denunciando la situación y evaluando pasos legales o administrativos encaminados a salvaguardar el patrimonio immaterial y los elementos documentales ligados a la casa.
Para los residentes de Mataró, la operación devuelve al debate la tensión entre protección legal del patrimonio y su gestión efectiva: un reconocimiento administrativo no siempre garantiza la preservación ni el disfrute público, una lección que la ciudad afronta ahora en primera persona.