El Ayuntamiento reclama cambios en la A-5
El regidor de Móstoles, Manuel Bautista, ha remitido una carta al ministro de Transportes, Óscar Puente, solicitando la retirada del carril Bus VAO habilitado en la vía de servicio de la A-5 entre Móstoles y Alcorcón. Según el Ayuntamiento, tras varios meses de funcionamiento, el esquema actual está generando problemas de circulación que afectan a los conductores del suroeste de la Comunidad de Madrid.
La petición se fundamenta en que, de acuerdo con el balance municipal, la segregación de carriles está concentrando el tráfico privado en un único carril en distintos puntos del recorrido, originando retenciones incluso en tramos alejados de las obras de soterramiento de la autovía. El consistorio recuerda que ya trasladó sus reservas sobre la ubicación del carril reservado antes de su entrada en servicio, sin que se modificase el diseño final.
Argumentos del Consistorio
En su misiva, Bautista sostiene que el carril exclusivo permanece con baja ocupación durante buena parte del día por el reducido número de autobuses que lo utilizan, lo que, a su juicio, alarga los tiempos de desplazamiento del resto de vehículos sin un beneficio equiparable para el transporte público. El Ayuntamiento pide desmantelar la solución actual y estudiar otra que permita compatibilizar las obras con una gestión del tráfico “más eficiente”.
“La medida ha resultado claramente perjudicial para la circulación de los vecinos del suroeste”, expone el alcalde en su carta, en la que solicita “eliminar el actual carril Bus VAO y sustituirlo por una alternativa con menor impacto para los usuarios”.
Respuesta de la Delegación del Gobierno
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha replicado que la petición se sitúa en la senda contraria de las políticas de movilidad sostenible. Defiende la continuidad de infraestructuras reservadas que prioricen el transporte público y el vehículo compartido, vinculándolas a los objetivos de transición ecológica. Además, enmarca la posición del PP de Madrid en una apuesta centrada en el coche privado.
Lo que está en juego para Móstoles
El debate abierto incide de lleno en la movilidad cotidiana de los vecinos que emplean la A-5 para acceder a Madrid. La vía de servicio entre Móstoles y Alcorcón es un corredor clave para miles de desplazamientos diarios, y cualquier modificación de su configuración puede alterar tiempos de viaje y flujos de acceso a los enlaces metropolitanos. En este contexto, la discrepancia entre administraciones obliga a calibrar el equilibrio entre priorización del transporte público y capacidad para el tráfico general en plena fase de obras en la autovía.
- Itinerario afectado: vía de servicio de la A-5 entre Móstoles y Alcorcón.
- Impacto señalado por el Ayuntamiento: retenciones por concentración del tráfico en un solo carril.
- Justificación del Gobierno: impulso a la movilidad sostenible, favoreciendo autobuses y vehículo compartido.
Datos esenciales del conflicto
| Aspecto | Posición municipal | Respuesta Delegación |
|---|---|---|
| Funcionamiento del Bus VAO | Provoca atascos y baja ocupación durante gran parte del día | Herramienta para priorizar transporte público y coche compartido |
| Ámbito | Vía de servicio A-5 (Móstoles–Alcorcón) | Medida alineada con transición ecológica |
| Solicitud | Retirar el Bus VAO y plantear alternativa más eficiente | Defensa de la continuidad de medidas similares |
Próximos pasos y efectos locales
La carta del alcalde traslada formalmente el malestar municipal al Ministerio y abre una fase de respuesta por parte de Transportes. Mientras no haya cambio, se mantendrá la configuración vigente del carril reservado en la vía de servicio de la A-5. De producirse una revisión, el Ayuntamiento demanda una opción que reduzca el impacto sobre los usuarios, garantizando a la vez la continuidad de las obras y la seguridad en el corredor.
Para los conductores mostoleños, el desenlace será determinante: en un escenario, se mantendría el actual esquema de prioridad al autobús y al vehículo compartido; en otro, se buscaría una redistribución de carriles que alivie las retenciones mencionadas por el Consistorio. La decisión final corresponderá al Ministerio, tras analizar los efectos reales sobre el tráfico y la aportación del carril reservado al transporte público.