Un proyecto esperado desde 2008 para proteger el norte de Murcia
El Ayuntamiento de Murcia y el Ministerio para la Transición Ecológica han suscrito un Protocolo General de Actuación que allana el camino para la elaboración del proyecto constructivo y la ejecución del denominado Colector Norte, una infraestructura hidráulica reclamada desde 2008 para reducir el riesgo de inundaciones en la zona norte del municipio.
La firma del acuerdo, presidida por la alcaldesa Rebeca Pérez y el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, se apoya en los estudios previos del CEDEX y actualiza el planteamiento técnico original incorporando criterios de sostenibilidad, seguridad hidráulica y adaptación al cambio climático.
"Hay infraestructuras que pasan desapercibidas para la mayoría de los ciudadanos porque permanecen bajo tierra, pero que tienen una enorme trascendencia social" —Rebeca Pérez
Qué contempla la actuación y a quién afecta
El proyecto se centra en la intervención sobre las principales ramblas del norte del municipio para interceptar y regular caudales antes de que lleguen a zonas urbanas. Parte del agua se conducirá hacia el río Segura mediante un gran colector interceptor y se prevé la incorporación de zonas de almacenamiento controlado, diques e interceptores de laminación.
- Barrios y pedanías afectadas: Espinardo, Churra, El Puntal y Cabezo de Torres.
- Orígenes del proyecto: demandas vecinales desde 2008 y la experiencia de las DANAs de 2012 y 2019.
- Estudios base: trabajos del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX).
La intervención tiene por objetivo interceptar y regular los caudales en las ramblas, reducir la entrada de agua a las áreas urbanas y derivar parte del caudal al Segura, minimizando así el riesgo de daños personales y materiales en episodios extremos.
Inversión, plazos y efectos locales
El acuerdo supone el desbloqueo de una actuación cuya inversión prevista supera los 100 millones de euros. El protocolo coordinará la redacción, ejecución y el posterior mantenimiento de las infraestructuras, aunque el texto difundido no detalla calendarios concretos ni plazos de obra. Para los vecinos, la medida ofrece la promesa de una protección estructural frente a fenómenos que ya causaron graves perjuicios en la última década.
| Elemento | Datos aportados |
|---|---|
| Inicio demanda | 2008 |
| Referencias de inundaciones | 2012 y 2019 |
| Inversión prevista | Superior a 100 millones de euros |
La renovación del proyecto incorpora soluciones hidráulicas más avanzadas: diques, interceptores de laminación y almacenes de retención controlada que pretenden aumentar la capacidad de respuesta ante precipitaciones intensas y adaptarse a escenarios de mayor variabilidad climática.
Para la administración local, el protocolo representa un avance en la planificación de obras que hasta ahora se mantenían en estudio o en espera de financiación y coordinación interadministrativa. Para los vecinos de los barrios del norte, supone la posibilidad de reducir de forma significativa el riesgo de inundaciones y las pérdidas asociadas a viviendas, negocios e infraestructuras.
Quedan por concretar el calendario de redacción del proyecto constructivo, las fases de ejecución y el reparto de cargas económicas y de mantenimiento entre administraciones, aspectos que marcarán la rapidez con la que el Colector Norte deje de ser una reclamación histórica para convertirse en una obra visible —aunque subterránea— que proteja a la ciudad.