Preocupación en el campo ciudadrealeño a las puertas de la recolección
La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA Ciudad Real) ha dado la voz de alarma por la aparición de robos en explotaciones hortícolas de la provincia cuando aún no ha comenzado la campaña de melón y sandía. La organización provincial reclama que las administraciones y los cuerpos de seguridad prioricen la protección de las fincas ante una situación que, subraya, incrementa la sensación de indefensión en el sector.
Como ejemplo reciente, ASAJA cita un intento de sustracción detectado en la tarde de ayer en una explotación situada entre Argamasilla de Alba y Llanos del Caudillo. Según la información trasladada a la organización, los presuntos autores fueron sorprendidos cuando trataban de llevarse en torno a 600 kilos de sandías, alrededor de un centenar de piezas, a pesar de que el fruto todavía necesita aproximadamente 15 días para alcanzar su punto óptimo de maduración.
Exigencia de más medios y foco preventivo
La organización agraria sostiene que el dispositivo de vigilancia en el medio rural debe reforzarse de forma específica en estas semanas previas y durante la campaña, y pide coordinación efectiva para disuadir los delitos contra la propiedad en el campo. En palabras de la entidad:
«se priorice la protección de las explotaciones agrarias»
ASAJA remarca que los agricultores acumulan tensiones derivadas de la producción, el aumento de costes y la carga administrativa, a lo que se suman los problemas de inseguridad en las explotaciones. La entidad contrapone esta realidad con la intensidad de las inspecciones y controles que soportan los profesionales, llegando en ocasiones a coincidir con hasta 10 agentes en una visita rutinaria relacionada con el trabajo o el uso de pozos de riego.
Un golpe económico y moral antes de empezar
Los hurtos en el campo, incluso cuando el fruto no está listo para recolectar, suponen un doble perjuicio: dañan la planta y arruinan parte del trabajo de meses. En campañas como la de melón y sandía, particularmente relevantes para la llanura manchega de Ciudad Real, cualquier merma antes del inicio de la recolección complica la planificación y puede afectar a los ingresos previstos de las explotaciones familiares y cooperativas.
El episodio ocurrido entre Argamasilla de Alba y Llanos del Caudillo se interpreta como un aviso temprano. ASAJA advierte de que estos hechos, de repetirse, generarían un clima de incertidumbre que condiciona decisiones de riego, seguridad y logística, con impacto directo en la organización del trabajo y los costes de vigilancia en plena temporada.
Datos del intento de robo comunicado
| Ubicación | Producto afectado | Cantidad estimada | Estado del cultivo |
|---|---|---|---|
| Entre Argamasilla de Alba y Llanos del Caudillo | Sandía | ≈ 600 kilos (alrededor de 100 piezas) | En maduración; ~15 días para recolección |
Qué pide el sector a corto plazo
- Refuerzo visible de la vigilancia rural en las zonas hortícolas de la provincia.
- Coordinación de actuaciones preventivas con patrullas en franjas y puntos sensibles.
- Equilibrio entre la carga inspectora sobre los agricultores y el despliegue efectivo contra los robos.
La organización agraria incide en que la presencia policial y la respuesta rápida ante avisos pueden marcar la diferencia en un periodo en el que la fruta es especialmente vulnerable. En paralelo, recomienda a los titulares de explotaciones extremar medidas disuasorias, revisar accesos y, ante cualquier sospecha, contactar de inmediato con las autoridades.
La preocupación expresada por ASAJA llega en la antesala de una campaña clave para el conjunto de la provincia de Ciudad Real. A pocos días de la recolección, el sector aguarda que el esfuerzo acumulado durante meses no se vea comprometido por hechos delictivos que, además de pérdidas económicas, deterioran la moral de quienes sostienen una parte esencial del tejido productivo del territorio.