Fin de las obras y regreso a la normalidad ferroviaria
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias ha anunciado el cierre de la fase principal de las actuaciones de contingencia en el túnel de Rubí, una intervención que permitirá suprimir las restricciones operativas a partir del martes 7 de julio. La medida llega con una semana de adelanto sobre el calendario previsto y supone la normalización progresiva tanto de los servicios de viajeros de la línea R8 de Rodalies como de los trenes de mercancías que conectan con el Port de Barcelona y el Corredor Mediterráneo.
La actuación, iniciada a principios de año tras detectarse patologías estructurales que exigían una intervención urgente, ha conllevado un refuerzo interior en el tramo con peor evolución. Según el gestor ferroviario, los equipos técnicos trabajan de forma coordinada con la administración titular del servicio de Rodalies y el operador de viajeros para restablecer por completo las circulaciones conforme al plan de recuperación de la R8.
Qué se ha hecho en el túnel
El túnel, con 990 metros de longitud en la línea convencional Mollet-Sant Fost–Castellbisbal–Agulles de Rubí, se sometió a una obra de emergencia para estabilizar su estructura. En total, se ha reforzado el interior de 130 metros, con una inversión superior a 3,5 millones de euros. El objetivo ha sido contener la progresión de las patologías detectadas, especialmente en el sector de salida por el lado Rubí, y evitar nuevas alteraciones en la circulación ferroviaria.
En paralelo, se ha desplegado una monitorización permanente de la infraestructura con más de 30 sensores y se mantiene un programa de inspecciones periódicas. Adif recuerda que el túnel, construido a comienzos de los años ochenta y reforzado en distintas fases, ya contaba con antecedentes de seguimiento intensivo.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Longitud del túnel | 990 m |
| Tramo reforzado | 130 m |
| Inversión | > 3,5 millones € |
| Fecha fin de restricciones | 7 de julio |
| Sensores de control | > 30 |
Impacto en la movilidad local y económica
El cierre inicial del túnel, a finales de enero, obligó a interrumpir la R8 y a desviar el flujo de mercancías a la carretera, con efectos directos sobre operadores y empresas que dependen del ferrocarril. En abril se recuperó parcialmente el tránsito por una sola vía para reabrir la salida de mercancías, y hace dos semanas volvieron a circular trenes de la R8 de forma limitada. La eliminación de las restricciones supone la vuelta a los horarios y frecuencias previas al incidente en esta infraestructura clave para la movilidad del Vallès y los corredores logísticos hacia el puerto.
Adif ha indicado que la normalización del tráfico de mercancías se producirá en ancho convencional y estándar, en función de la programación de cada operador, lo que permitirá recuperar la capacidad y la fluidez en uno de los accesos ferroviarios habituales al Port de Barcelona.
Coordinación institucional y próximos pasos
La retirada de las restricciones llega tras un trabajo conjunto con la administración titular del servicio de Rodalies y el operador de viajeros. El objetivo inmediato es que la R8 recupere completamente su servicio, minimizando los tiempos de transbordo y las alteraciones asociadas de estos meses. En el capítulo de mercancías, el restablecimiento integral será escalonado, conforme los operadores ajusten sus programaciones y cadenas logísticas.
“La circulación de trenes de viajeros y mercancías por el túnel de Rubí se podrá retomar sin restricciones este martes, 7 de julio”, informó Adif en su comunicación.
Qué deben saber los usuarios de la R8
- A partir del 7 de julio se prevé la supresión de las limitaciones, con recuperación total de circulaciones.
- Se restablece la operativa completa de Rodalies R8 y los tráficos de mercancías en ambos anchos, según planificación de operadores.
- La estructura del túnel continuará bajo monitorización continua con más de 30 sensores.
Para los vecinos de Rubí y del conjunto del Vallès, la reapertura sin restricciones del túnel devuelve regularidad a una línea que vertebra desplazamientos cotidianos entre áreas industriales y universitarias, además de descongestionar carreteras donde en los últimos meses se trasladó parte del tráfico derivado de la suspensión inicial del servicio. La vigilancia estructural activa en el túnel será determinante para garantizar que la recuperación del servicio se consolida con seguridad y estabilidad a medio plazo.