Radiografía del parque residencial en Vigo
Los datos municipales sobre el parque de vivienda en Vigo muestran una transformación sostenida en la titularidad: actualmente hay 144.430 bienes inmuebles de uso residencial inscritos, que están repartidos entre 107.071 propietarios. De ese total, 89.050 titulares figuran con una única vivienda, mientras que la proporción de quienes poseen al menos dos inmuebles ha aumentado en los últimos meses, pasando de alrededor del 15% a rozar el 17%.
Ese crecimiento de la multipropiedad se traduce en que más de 18.000 personas físicas o jurídicas aparecen en la base de datos del Concello con varios bienes a su nombre. En conjunto, los multipropietarios acumulan 52.620 viviendas, es decir, algo más de un tercio del parque residencial de la ciudad.
«La multipropiedad es un fenómeno al alza en la ciudad»
El ayuntamiento desglosa además la naturaleza de esos titulares: la mayoría corresponden a personas físicas (17.251 multipropietarios), mientras que las figuras jurídicas —empresas, entidades, comunidades o instituciones religiosas— con más de un bien residencial ascienden a 770. Este incremento de entidades coincide, según el Concello, con la llegada de sociedades y fondos que buscan operaciones con potencial de rentabilidad.
- Parque residencial total: 144.430 viviendas
- Propietarios totales: 107.071
- Titulares con una vivienda: 89.050
- Multipropietarios: >18.000 (17% aprox.)
- Viviendas en manos de multipropietarios: 52.620
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Bienes residenciales | 144.430 |
| Propietarios totales | 107.071 |
| Propietarios con una vivienda | 89.050 |
| Viviendas en manos de multipropietarios | 52.620 |
Estos datos adquieren relevancia práctica para la ciudadanía: la acumulación de viviendas en manos de un número reducido de titulares puede tensionar la oferta disponible y condicionar precios tanto en compra como en alquiler. En ese contexto, la Ley de Vivienda aprobada en 2023 —que incorpora la figura de los grandes tenedores— ha situado el foco en este fenómeno y obliga a los responsables municipales a disponer de una radiografía actualizada del mercado para diseñar medidas locales.
Para los hogares vigueses que buscan acceso a una vivienda, las cifras municipales implican efectos concretos: menor oferta en condiciones asequibles, competencia frente a inversores y, en ocasiones, mayor dificultad para encontrar alquileres estables. Las autoridades locales manejan ahora estos registros como herramienta para articular políticas de vivienda que atiendan tanto a la protección de la demanda como a la regulación de la oferta.
La evolución reciente —la subida de la proporción de multipropietarios y el aumento del parque residencial— plantea preguntas sobre el ritmo al que actúan los agentes privados y sobre la capacidad de las administraciones para equilibrar el mercado. En Vigo, donde más de un tercio del parque ya está concentrado en manos de multipropietarios, las decisiones municipales y autonómicas sobre normativa y medidas de contención serán determinantes para el acceso a la vivienda en los próximos años.