Mapa más fino y criterios científicos para identificar riesgos
El Gobierno del Principado ha aprobado una nueva delimitación de las Zonas de Alto Riesgo de Incendio Forestal (ZAR) que afecta a gran parte del territorio asturiano y que sustituye la zonificación vigente desde 2007. La resolución, publicada en el BOPA, introduce una cartografía más precisa y basada en criterios técnico-científicos desarrollados por la Universidad de Oviedo y los servicios forestales autonómicos.
La principal modificación en el método consiste en abandonar la declaración por concejo y pasar a una delimitación detallada parroquia a parroquia. Así, la identificación de las ZAR se realiza atendiendo a variables como el historial de incendios, la carga de combustible vegetal, la vulnerabilidad del territorio, las infraestructuras de defensa y la capacidad operativa para la extinción.
Qué supone para municipios y vecinos
El cambio no implica que todo el mapa asturiano quede uniformemente incluido: muchos concejos de interior y de montaña verán cómo sus montes forestales se consideran, en su conjunto, de alto riesgo, mientras que en áreas urbanas y costeras la delimitación discrimina entre parroquias con distinto grado de exposición al fuego. Por ejemplo, quedan fuera de la declaración ciudades como Gijón, Avilés o Corvera, mientras que numerosos montes de Aller, Amieva o Belmon pasan a la consideración de ZAR.
- Interior y montaña: muchos montes incluidos íntegramente como ZAR (p. ej. Aller, Amieva).
- Costas y áreas urbanas: delimitación por parroquias; algunas quedan fuera (p. ej. Gijón, Muros de Nalón).
- Base técnica: análisis de combustible, historial de incendios e infraestructuras de defensa.
La resolución justifica la revisión por la pérdida de vigencia del marco legal que sustentaba la zonificación de 2007 y por la necesidad de adaptarse a la normativa estatal aprobada tras los grandes incendios de años recientes. El Principado subraya también la experiencia acumulada y la evolución del combustible forestal como razones determinantes para esta actuación.
Implicaciones prácticas y próximos pasos
Para los vecinos y gestores de montes, la nueva cartografía tendrá repercusiones en las estrategias de prevención, las restricciones de uso en periodos de riesgo y las prioridades de actuación del operativo de extinción. También influirá en la planificación de actuaciones de gestión forestal, limpiezas y cortafuegos, así como en las subvenciones o ayudas vinculadas a la reducción del riesgo.
El documento oficial contempla tanto áreas incluidas como excluidas; en algunos concejos costeros la declaración se restringe a determinadas parroquias forestales, mientras que en otros municipios del interior los montes se incluyen por defecto como ZAR.
| Concejos mencionados (ejemplo) | Situación según la resolución |
|---|---|
| Aller, Amieva | Incluidos en gran parte como ZAR |
| Gijón, Avilés, Corvera, Muros de Nalón | Fuera de la declaración general (delimitación selectiva por parroquias) |
La entrada en vigor de la nueva delimitación marcará el ritmo de futuras intervenciones sobre el territorio. Para los responsables locales y los propietarios de montes supone empezar a trabajar con una referencia cartográfica actualizada que condicionará medidas de prevención, recursos y planificación. La cartografía, elaborada con criterios técnicos, busca adaptar la gestión forestal a una realidad cambiante y a un riesgo que, según las autoridades, ha aumentado en magnitud en los últimos años.