La Vuelta destaca a Castellón con un final urbano y un tramo de tierra histórico
La provincia de Castellón ha sido escenario durante dos jornadas de la 81ª edición de La Vuelta, con la sexta etapa finalizando en la capital tras un recorrido de 176 kilómetros. La etapa, con salida en Alcossebre, atravesó municipios del litoral y del interior, ofreciendo un mosaico de paisajes y localidades que han visto pasar al pelotón internacional.
El trazado incorporó por primera vez en la historia de la prueba un tramo de tierra —conocido en italiano como "sterrato"— en la zona de El Bartolo, un elemento que la organización y las autoridades locales han destacado como singular y atractivo. La presidenta de la Diputación Provincial, Marta Barrachina, subrayó que este elemento ha otorgado a la etapa “un gran aliciente” y ha servido para proyectar la provincia “al mundo” como destino deportivo y turístico.
“Hemos contado en la primera etapa en nuestra provincia con un gran aliciente, el tramo inédito de ‘sterrato’ (camino de tierra) en El Bartolo”.
La llegada a Castellón congregó a numerosos aficionados que acompañaron a los corredores en los últimos kilómetros y se acercaron a la zona de meta para presenciar el final de la jornada. Además de la competición, la ciudad acogió actividades complementarias como el Parque Vuelta y la Vuelta Junior, pensadas para acercar el ciclismo a diferentes públicos y prolongar el impacto social del evento.
En el ámbito institucional, la recepción de la etapa contó con la presencia del primer teniente de alcalde y diputado provincial, Sergio Toledo, y de la concejala de Deportes, Maica Hurtado, que participaron junto a la presidenta de la Diputación en la ceremonia de entrega de premios al término de la etapa.
Repercusión y próximos retos para la provincia
La Vuelta continuará en la provincia con la salida de la séptima etapa desde Vall d’Alba, que propondrá nuevas dificultades antes de que el pelotón se adentre en Aragón. Entre los puntos a destacar en el itinerario provincial figuran el Puerto de El Remolcador (982 m) y el Alto de Zucaina (814 m), que añadirán dureza a la etapa y atraerán la atención sobre zonas de montaña menos habituales en este tipo de grandes vueltas.
Para la provincia, acoger la llegada y la salida de etapas de La Vuelta supone un doble efecto: por un lado, visibilidad mediática internacional; por otro, actividad económica y comercial para los municipios por donde transita la carrera. La organización y las instituciones locales han apostado por mostrar la diversidad territorial: desde el litoral de Alcossebre y Benicàssim hasta poblaciones del interior como Albocàsser, Benlloc o Les Coves de Vinromà.
- Recorrido destacado: Alcossebre – Castellón, 176 km.
- Tramo singular: primer ‘sterrato’ en El Bartolo dentro de La Vuelta.
- Presencia institucional: Marta Barrachina, Sergio Toledo y Maica Hurtado en la entrega de premios.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Salida | Alcossebre |
| Meta | Castellón |
| Distancia | 176 km |
| Tramo inédito | El Bartolo (sterrato) |
Los vecinos de la provincia han respondido con interés, y tanto las zonas costeras como los núcleos interiores han vivido una jornada de actividad por la presencia de aficionados y de los equipos. La continuación de la ronda por Vall d’Alba y otros municipios ribereños confirma la apuesta de La Vuelta por integrar a poblaciones de distintos tamaños, lo que, según las autoridades, contribuye a la cohesión territorial y a la promoción del territorio como escenario idóneo para eventos deportivos de primer nivel.