Un verano que vuelve a convertir a Castellón en destino musical
La provincia de Castellón ha entrado en su periodo de máxima actividad festivalera con una programación que aglutina eventos de larga trayectoria y propuestas más recientes. Según los datos de la temporada, los festivales que se celebran en la provincia aportan 78 millones de euros al territorio, congregan a más de 700.000 asistentes y generan en torno a 2.000 puestos de trabajo durante el verano.
El Festival Internacional de Benicàssim (FIB), germen de la actual «movida» festivalera provincial desde 1995, ha abierto esta etapa estival en su trigésima edición con cabezas de cartel como Franz Ferdinand. A continuación se suceden otras citas relevantes: la sexta edición del SOM Festival, el consolidado Arenal Sound en Burriana y el Rototom Sunsplash, referente del reggae asentado en Benicàssim desde 2009.
"Castellón, Tierra de Festivales"
La marca institucional que agrupa y promueve estos eventos ha sido impulsada por la Diputación de Castellón y pretende reforzar la imagen del territorio como polo de festivales de distinto corte musical. La combinación de carteleras variadas y una oferta turística amplia contribuye a la llegada de públicos distintos, tanto nacionales como internacionales.
La programación de este periodo incluye desde propuestas internacionales de gran formato hasta encuentros más especializados. El FIB aspira a recuperar parte de su carácter internacional tras años con menor presencia foránea y más competencia nacional. Por su parte, el SOM Festival amplía su oferta con artistas de estilos diversos y una duración dilatada en el calendario.
- FIB (Benicàssim): apertura de la temporada con artistas internacionales.
- SOM Festival: sexta edición, programación extendida con nombres del panorama nacional.
- Arenal Sound (Burriana): consolidado como evento de gran afluencia joven.
- Rototom Sunsplash (Benicàssim): referente en música reggae desde 2009.
El impacto económico declarado —78 millones— y la cifra de asistentes —más de 700.000— reflejan la capacidad de estos eventos para dinamizar servicios locales (hostelería, comercio, transporte y alojamientos) y la creación de empleo temporal, estimada en torno a 2.000 puestos. Para muchos municipios de la costa y del interior, la temporada festivalera supone un pico de actividad clave que prolonga y completa la oferta turística estival.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Impacto económico | 78 millones € |
| Asistentes | Más de 700.000 |
| Puestos de trabajo | 2.000 (aprox.) |
Para los vecinos y las empresas locales las consecuencias son palpables: aumento de la demanda en la restauración, mayor ocupación hotelera y necesidad de refuerzos en labores de seguridad, limpieza y movilidad. Al mismo tiempo, el flujo de visitantes plantea retos logísticos en materia de transporte y orden público que implican coordinación entre organizadores y administraciones.
La temporada que ahora comienza también marca una oportunidad para la promoción de la provincia más allá de los meses de verano. La presencia continuada de festivales de distinto perfil contribuye a diversificar la oferta cultural y turística y a atraer públicos que pueden visitar otros municipios de Castellón.
En los próximos días se esperan aforos elevados en varias localidades costeras y una intensa actividad empresarial vinculada al ocio y la hostelería. Los ayuntamientos y fuerzas de seguridad locales han activado planes específicos para gestionar la llegada masiva de público y minimizar molestias a residentes.
El verano festivalero coloca a Castellón nuevamente en el mapa de los grandes acontecimientos musicales de España, con efectos económicos y sociales que se extenderán durante toda la campaña estival.