La falta de mataderos municipales en Valencia desplaza la actividad a instalaciones castellonenses
El cierre de la última instalación municipal de sacrificio en la provincia de Valencia ha provocado que numerosos ganaderos de vacuno, ovino y equino deban acudir a mataderos de la provincia de Castellón para realizar estas operaciones. Los centros de Burriana y Vinaròs han asumido parte de ese flujo interprovincial mientras que otras plantas como las de Morella y Benassal completan la capacidad provincial.
Fuentes de la Asociación Valenciana de Agricultura (Ava-Asaja) señalan que la situación responde al cierre del matadero de Burjassot el año pasado, un hecho que ha dejado a la provincia de Valencia sin instalaciones municipales que den respuesta a la demanda de los pequeños ganaderos. Como consecuencia, profesionales que antes sacrificaban cerca de sus explotaciones se ven ahora obligados a transportar animales decenas de kilómetros para su faena.
"el gasto de transporte que se genera entre Valencia y Burriana"
La asociación advierte de un perjuicio económico claro para estos productores, que compiten en condiciones distintas respecto a los ganaderos conectados a redes mayoristas o que disponen de instalaciones privadas. El aumento del kilometraje y el tiempo de desplazamiento repercute en los costes operativos y, en algunos casos, en la logística de entrega posterior a carnicerías y distribuidores.
Desde Ava-Asaja también recuerdan que la refrigeración en transporte evita problemas de seguridad alimentaria, pero admiten que el mayor tiempo transcurrido hasta llegar al punto de venta no es lo ideal. La falta de mataderos municipales es un retroceso respecto a un modelo tradicional en el que la mayoría de municipios contaban con instalaciones propias para atender la producción local.
Impacto práctico para los ganaderos y la cadena alimentaria
- Costes: incremento del gasto en carburante y transporte por viajes más largos.
- Tiempo: mayor duración del proceso desde el sacrificio hasta la llegada a carnicerías.
- Competitividad: desventaja frente a operadores con acceso a mataderos privados o integrados en redes mayoristas.
Representantes del sector en Castellón aseguran que, al menos por ahora, no se ha producido un colapso en sus instalaciones: la capacidad de los mataderos provinciales es suficiente para absorber la demanda adicional. No obstante, las fuentes consultadas apuntan a que esta no es una solución sostenible ni equilibrada entre territorios.
| Matadero | Municipio |
|---|---|
| Matadero de la Plana | Burriana |
| Matadero provincial | Vinaròs |
| Instalación municipal | Morella |
| Instalación municipal | Benassal |
Las asociaciones agrarias reclaman a la Generalitat una respuesta coordinada para revertir la pérdida de plantas municipales o, al menos, medidas que mitiguen los costes añadidos al sector familiar y a los pequeños productores. Entre las posibles opciones figuran ayudas al transporte, incentivos para la creación o modernización de mataderos locales y planes de apoyo a la integración de la cadena de valor.
Para los vecinos de Castellón, el fenómeno abre un doble escenario: por un lado, las instalaciones provinciales prestan un servicio extra que genera actividad; por otro, la dependencia de productores foráneos puede tensar recursos si la tendencia se mantiene y crece. En Valencia, en tanto, los ganaderos esperan soluciones que eviten viajes largos y garanticen condiciones de competencia más justas.