Incendio en zona de interfaz obliga a desalojos y moviliza amplio operativo
Un incendio forestal que se declaró en la tarde del viernes en la urbanización del Corral del Petiquillo, situada entre Peñíscola y Benicarló, quedó controlado a las 10:00 horas del día siguiente, según informa el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón. El siniestro se originó en una franja de campos abandonados con vegetación muy densa donde existen viviendas diseminadas, lo que elevó la alerta por riesgo para la población.
Durante las labores de emergencia se efectuó la evacuación preventiva de aproximadamente 70 personas y fueron rescatadas cuatro personas. Una vez que los equipos de extinción dieron por controladas las llamas y comprobaron que no existía peligro inminente para los vecinos, los residentes pudieron regresar a sus casas mientras las dotaciones seguían asegurando el perímetro.
El operativo desplegado incluyó recursos aéreos y terrestres coordinados por la Generalitat y la Diputación. Los medios movilizados permitieron contener el avance del fuego en una zona de difícil acceso por la tipología del terreno y la vegetación abandonada.
- Evacuados: unas 70 personas (desalojo preventivo).
- Rescatados: 4 personas.
- Hora de declaración: 16:30 horas del viernes.
- Hora de control: 10:00 horas (día siguiente).
Las autoridades y servicios intervinientes procedieron a las tareas de aseguramiento de la zona tras el control del incendio para evitar reactivaciones. Los vecinos que regresaron encontraron presencia de bomberos aún realizando comprobaciones y remate de puntos calientes.
| Recurso | Cantidad |
|---|---|
| Medios aéreos | 7 |
| Unidades de bomberos forestales (Generalitat) | 6 (con 2 autobombas) |
| Dotaciones Diputación de Castellón | 2 |
| Agentes medioambientales | 2 |
| Patrullas Policía de la Generalitat | 2 |
La tipología del lugar —campos abandonados con vegetación densa y viviendas dispersas— configura lo que se conoce como zona de interfaz, donde la proximidad entre monte y construcción incrementa la complejidad y el riesgo de los incendios. Este factor condicionó la prioridad de proteger a la población y las viviendas antes que cualquier otro objetivo.
Tras el control del incendio, los servicios continuaron con la vigilancia para descartar rebrotes y con labores de enfriamiento de puntos calientes. La intervención coordinada entre medios aéreos, bomberos forestales, dotaciones provinciales y agentes ambientales fue clave para limitar la afectación y restablecer la seguridad.
Para los vecinos de Peñíscola y Benicarló, este episodio recuerda la vulnerabilidad de las áreas con parcelas sin uso y vegetación acumulada. La prevención y el mantenimiento de los terrenos próximos a las viviendas son medidas esenciales para reducir el riesgo en futuras temporadas de alto peligro. Las autoridades competentes mantienen rutas de comunicación habilitadas para la información a la población y recuerdan seguir las indicaciones de emergencia en caso de nuevas alertas.