La Administración del presidente Donald Trump ha anunciado la revocación de una disposición central de la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA) que, durante medio siglo, sirvió para proteger los hábitats de la fauna más vulnerable frente a la destrucción y la degradación. La norma eliminada afectaba a la definición de «daño» que vinculaba la modificación del entorno con la muerte o lesión de ejemplares al alterar procesos esenciales como la reproducción, la alimentación o el refugio.
Qué cambia y qué permite
Con la nueva interpretación, las administraciones federales podrán autorizar actividades de desarrollo, tala y minería en áreas que albergan especies en peligro, al entender que no todas las alteraciones del hábitat constituyen un perjuicio legalmente sancionable. El Gobierno justificó la reforma alegando que la regla anterior era obsoleta y suponía un obstáculo para la tramitación de proyectos.
- 50 años: duración aproximada de la protección ahora modificada.
- Actividades habilitadas: desarrollo, tala y minería en hábitats de especies protegidas.
- Argumento oficial: agilizar aprobaciones y evitar abusos en la aplicación de la ley.
Doug Burgum, secretario del Interior, defendió la medida señalando que las agencias habían usado la ESA para frenar el «uso legítimo de la tierra» y perjudicar a familias y empresas. Frente a esto, organizaciones conservacionistas han prometido recursos judiciales.
“Que quede claro: la norma de la administración Trump carece de todo respaldo, ya sea científico, jurídico o público. Nos veremos con la administración Trump en los tribunales», dijo Kristen Boyles, abogada de Earthjustice.
Contexto jurídico e implicaciones
Los defensores de la norma original recuerdan que su eficacia dependió de la restricción a la destrucción de bosques, playas, ríos y humedales que sirven de soporte vital para las especies en peligro. Además, la jurisprudencia estadounidense ha reforzado esa lectura: la Corte Suprema, en 1995, respaldó que la noción de «daño» comprendía la pérdida de hábitat.
| Elemento | Situación previa | Consecuencia del cambio |
|---|---|---|
| Definición de «daño» | Incluía la degradación del hábitat vinculada a perjuicios a la fauna | Eliminada; ahora se permite más flexibilidad para proyectos |
| Protección de hábitats | Limitaba tala y minería en áreas críticas | Mayor riesgo de autorizaciones para actividades extractivas |
El cambio no sólo modifica criterios técnicos de valoración ambiental, sino que redefine el equilibrio entre conservación y uso económico del territorio. Para las organizaciones ecologistas, la reforma carece de fundamento científico y jurídico, y su efecto práctico será una reducción de los espacios donde las especies en peligro encuentran condiciones para sobrevivir y reproducirse.
La respuesta inmediata de grupos como Earthjustice anuncia litigios que podrían llevar la cuestión nuevamente a los tribunales, donde se discutirá si la nueva norma es compatible con el espíritu y la letra de una ley concebida para evitar extinciones evitables. Mientras tanto, la decisión reabre el debate sobre cómo ponderar intereses económicos locales frente a obligaciones de conservación que han guiado la política ambiental estadounidense desde hace décadas.