De residuo costero a recurso para la acuicultura
La macroalga invasora Rugulopteryx okamurae, que desde hace años se extiende por el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán, constituye no solo una molestia para el litoral sino un coste recurrente para las administraciones y empresas responsables de su retirada. Un equipo de la Universidad de Málaga ha avanzado en la investigación de usos para esa biomasa y plantea su posible incorporación a piensos para acuicultura.
Los ensayos realizados por los investigadores se centraron en la lisa, una especie considerada apta para incluir algas en su dieta. Los ejemplares alimentados con formulaciones que contenían Rugulopteryx mostraron una microbiota intestinal más diversa y una mayor presencia de ácidos grasos poliinsaturados de interés para la salud humana. Además, los autores detectaron indicios de una mejor respuesta inmunológica en los peces que consumieron el nuevo pienso.
“No solamente se las comen, sino que su estado inmunológico parece que está activado”, explicó Salvador Arijo, biólogo y coordinador del proyecto.
El origen del estudio es pragmático: convertir una carga económica y ambiental en una materia prima de valor. Cada año se retiran toneladas de esta macroalga del litoral, un proceso costoso que, si se acompaña de una valorización, podría reducir impactos y generar subproductos útiles para la acuicultura.
Limitaciones y siguientes pasos
Los científicos subrayan que las conclusiones son preliminares. Los ensayos se han realizado con una única especie —la lisa— y con concentraciones concretas del ingrediente en el pienso. Por ese motivo, el equipo reclama estudios adicionales que evalúen:
- La repetibilidad de los efectos en otras especies piscícolas de interés comercial.
- La seguridad alimentaria y la estabilidad nutricional del pienso a escala industrial.
- Procesos de extracción y transformación de la biomasa que permitan una producción viable.
Además de su empleo en alimentación animal, la línea de trabajo incluye la búsqueda de microorganismos capaces de degradar la macroalga y otras potenciales aplicaciones biotecnológicas, lo que abre un abanico de investigación aplicada que va más allá de la acuicultura.
Implicaciones para la gestión costera y el sector acuícola
Si los resultados se corroboran en ensayos más amplios, el aprovechamiento de Rugulopteryx podría aliviar la presión que supone su limpieza anual sobre playas y puertos y ofrecer una alternativa a los piensos tradicionales basados en harina de pescado, cuyo suministro y sostenibilidad preocupan a la acuicultura europea. No obstante, la transición desde un hallazgo experimental hasta una cadena de valor exige validación técnica, garantías sanitarias y estudios económicos que confirmen su viabilidad.
La propuesta encaja en un enfoque de economía circular aplicado al litoral: transformar residuos en recursos y, a la vez, reducir la dependencia de materias primas con mayor huella ambiental. Para alcanzarlo, será clave la colaboración entre equipos de investigación, administraciones costeras y empresas del sector pesquero y acuícola.
| Aspecto evaluado | Observación reportada |
|---|---|
| Microbiota intestinal | Mayor diversidad en peces alimentados con el pienso a base de alga |
| Perfil de ácidos grasos | Incremento de ácidos grasos poliinsaturados |
| Respuesta inmune | Indicios de activación inmunológica en los ejemplares |
En definitiva, la investigación de la UMA abre una vía prometedora para reconvertir un problema ambiental costero en una materia prima con potencial industrial. Queda, sin embargo, un recorrido científico, regulatorio y logístico considerable hasta que esa propuesta pueda incorporarse de forma segura y rentable a la acuicultura comercial.