Distinciones oficiales y estado real del litoral
Las playas de Marbella muestran esta temporada un total de 46 distintivos oficiales repartidos entre banderas azules, certificaciones de calidad y sellos de sostenibilidad. De esas enseñas, 8 son banderas azules; otras 19 corresponden a la 'Q' de Calidad y 19 a la 'S' de Sostenibilidad, según el recuento municipal.
Las ocho banderas azules sitúan a Marbella como la octava localidad española con más reconocimientos de este tipo. Las playas distinguidaS son: Cabopino, El Cable, El Faro, La Fontanilla, Nagüeles-Casablanca, Los Monteros (Adelfas), San Pedro de Alcántara (Guadalmina) y Venus-Bajadilla. En comparación con la temporada anterior, el municipio pierde dos banderas azules: el número descendió de diez a ocho; entre las variaciones figura la ausencia de la bandera en Levante-Puerto Banús y la agrupación de Nagüeles y Casablanca en un único reconocimiento.
- Total de distintivos: 46
- Banderas azules: 8
- Q de Calidad: 19
- S de Sostenibilidad: 19
Las banderas azules las otorgan la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC) y la Federación Europea de Educación Ambiental (FEE), organismos que, desde 1987, evalúan el litoral a partir de inspecciones y auditorías anuales en criterios como información y educación ambiental, calidad del agua, gestión ambiental y seguridad y servicios.
| Tipo | Cantidad |
|---|---|
| Banderas azules | 8 |
| Q de Calidad | 19 |
| S de Sostenibilidad | 19 |
El litoral marcó también la relación con certificadores nacionales: por estas acreditaciones el Ayuntamiento abona a instituciones como el Instituto para la Calidad Turística Española y la Sostenibilidad (ICTES), entidad involucrada en la emisión de algunos de esos sellos.
A pesar del reconocimiento en forma de distintivos, el texto de balance oficial admite problemas persistentes que afectan a la franja litoral: la pérdida de arena en varias zonas y la cercanía de edificios a la costa, consecuencia, según el relato local, de la construcción de un paseo marítimo en condiciones que se consideran ilegales por haber acercado la edificación al mar.
Para los vecinos y negocios de Marbella la acumulación de banderas supone un atractivo turístico y un argumento de calidad, pero la controversia sobre la regresión de la playa y la protección frente al mar plantea dudas sobre la sostenibilidad a medio plazo de ese atractivo. La evolución de las arenas, las políticas de mantenimiento y las decisiones urbanísticas serán determinantes en las próximas temporadas.