Críticas socialistas a la ordenanza local sobre la zona de bajas emisiones
El Grupo Municipal Socialista ha anunciado que no presentará enmiendas al texto que regulará la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Gijón, al tildarlo de «fraude de ley» y sostener que su diseño persigue eludir el cumplimiento de la regulación estatal. El concejal Tino Vaquero expuso las razones del rechazo, centradas en la limitación del ámbito, el carácter no permanente de las restricciones, el registro municipal que permitiría la circulación sin cortapisas y el retraso en la entrada en vigor del régimen sancionador.
Según la valoración socialista, la ordenanza contraviene tanto la Ley de Cambio Climático como el real decreto que fija las condiciones para las ZBE. Entre los argumentos de los socialistas figura que las medidas sólo se activarían en episodios de contaminación previstos por el protocolo de la zona oeste de la ciudad, episodios que, de acuerdo con su estimación, se producen en torno a 20-30 días al año, con lo que la restricción dejaría de ser una medida continua de mejora de la calidad del aire.
- Ámbito territorial limitado: 1,3 km² frente a los 182 km² del municipio.
- Población y parque afectados: 26.000 habitantes y 10.800 vehículos, sobre un parque móvil superior a 160.000.
- Inicio de sanciones aplazado: previsto para el 1 de enero de 2029.
Los socialistas reprochan además que la ordenanza contemple la posibilidad de que todos los vehículos cirulen simplemente mediante su inscripción en un registro municipal, sin aplicar restricciones que atiendan al potencial contaminante de cada vehículo, lo que, según el PSOE, sería contrario a lo que exige la normativa estatal.
«Es un fraude de ley» y «nace ya con la vocación de no cumplir la ley»
Otra preocupación importante que han planteado es el alcance de la norma: la futura ZBE abarcaría únicamente 1,3 kilómetros cuadrados y dejaría fuera a la mayor parte del término municipal. Para el PSOE, un perímetro tan reducido y una incorporación tan limitada del parque automovilístico transforman la iniciativa en «una simple caricatura» que no contribuirá a reducir emisiones ni a mejorar la calidad del aire en la ciudad.
Los socialistas también ponen el foco en las declaraciones del concejal de Movilidad, Pelayo Barcia, quien ha confiado en que la normativa estatal pueda cambiar antes de que empiece a aplicarse el régimen sancionador. Para el PSOE, ese pronóstico refuerza la idea de que el gobierno local busca evitar la aplicación efectiva de las restricciones establecidas.
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Extensión ZBE propuesta | 1,3 km² |
| Superficie del municipio | 182 km² |
| Habitantes afectados | 26.000 |
| Vehículos en zona | 10.800 |
| Parque móvil total | más de 160.000 |
| Días con activación estimada | 20-30 días/año |
| Inicio sanciones | 1-1-2029 |
El rechazo del PSOE deja en una posición incómoda el proceso de tramitación municipal: si no hay enmiendas por parte de la principal fuerza de la oposición, la negociación política sobre la ordenanza perderá uno de sus principales actores. Esto puede condicionar tanto la percepción ciudadana como la posibilidad de corregir los aspectos que el PSOE considera contrarios a derecho.
Para los vecinos de Gijón, las consecuencias prácticas son directas: un perímetro muy acotado implica que la mayor parte del término municipal seguiría sin límites adicionales de circulación, y el aplazamiento de las sanciones hasta 2029 pospone incentivos para renovar el parque móvil o reducir el uso del vehículo privado. Asimismo, la habilitación de un registro municipal que permita la circulación sin tener en cuenta las etiquetas medioambientales podría diluir el efecto de la ZBE sobre la contaminación local.