La Justicia obliga a rectificar una acusación pública que impactó la honra del exseremi
Un tribunal ha dictado que Camila Alejandra Briceño Ewert, conocida mediáticamente como Rubí Galusky, ofrezca disculpas públicas al exseremi del Ministerio de Obras Públicas, Alfredo Campbell, tras reconocer ante la Justicia que las acusaciones que publicó en redes sociales eran falsas. La causa se inició en junio de 2025 cuando Campbell presentó una querella por injurias graves con publicidad.
Según consta en la resolución y en declaraciones del afectado a medios regionales, Briceño difundió en mayo de 2025 un vídeo en Instagram en el que aludía a estar siendo víctima de acoso por parte del entonces funcionario. Ese material se viralizó y posteriormente fue eliminado. Campbell sostuvo que la difusión perjudicó su honor, su imagen y también a su familia.
- Querella presentada: junio de 2025.
- Vídeo original publicado y viralizado: mayo de 2025.
- Audiencia fijada y no atendida por la acusada: febrero de 2026, lo que motivó orden de detención.
En la audiencia realizada esta semana, según informó el exseremi, Briceño admitió que las imputaciones eran falsas y ofreció disculpas. El tribunal, además, ejecutó la orden de detención dictada tras su ausencia en la vista de febrero de 2026. Campbell ha expresado que ahora se siente más tranquilo y espera que las disculpas públicas tengan la misma visibilidad que tuvo la denuncia inicial.
“Todo lo que ella decía en las redes sociales era absolutamente falso y eso afectó profundamente mi honra, mi imagen y también a mi familia”.
Este caso pone de relieve varios puntos de interés para la ciudadanía: la repercusión que pueden alcanzar las acusaciones vertidas en redes sociales, la responsabilidad legal por difundir imputaciones graves y las vías judiciales existentes para reclamar reparación cuando se considera que la conducta ha vulnerado derechos personales.
Para vecinos y vecinas, el procedimiento recuerda que las denuncias públicas contra personas concretas pueden derivar en procesos penales cuando se considera que contienen mentiras que dañan la reputación. También subraya que la ausencia a convocatorias judiciales puede acarrear medidas coercitivas, como la orden de detención que en este caso se llegó a ejecutar.
| Hecho | Fecha |
|---|---|
| Publicación del vídeo | mayo de 2025 |
| Presentación de querella | junio de 2025 |
| Audiencia no atendida (orden de detención) | febrero de 2026 |
| Audiencia con reconocimiento y ejecución de detención | julio de 2026 |
La sentencia obliga a que las disculpas se realicen de forma pública, criterio que el exseremi ha reclamado expresamente para que la desmentida alcance la misma difusión que tuvo la acusación. El desenlace confirma la aplicación de mecanismos legales frente a imputaciones falsas y ofrece un precedente relevante sobre la interacción entre redes sociales y responsabilidad penal y civil.
La noticia continúa abierta a eventuales siguientes pasos procesales —por ejemplo, reclamaciones civiles por daños— que, en su caso, serán comunicados a la ciudadanía conforme avance el procedimiento.