Sesión clave para evaluar tres años de mandato y las prioridades municipales
La cita política anual que congrega a la Corporación municipal de Zaragoza tiene esta vez un cariz especial: será el «último» Debate sobre el estado de la ciudad para buena parte de los ediles con 10 meses por delante del actual mandato. Abrirá la jornada la alcaldesa Natalia Chueca, que expondrá el balance del equipo de gobierno y avanzará medidas para el tramo final de la legislatura.
El encuentro promete confrontación: las principales portavoces de la oposición —Lola Ranera (PSOE), Eva Torres (Vox) y Elena Tomás (ZEC)— centrarán sus críticas en aspectos concretos de gestión. Entre los asuntos que previsiblemente marcarán el debate figuran las molestias por las numerosas obras, el retraso o el fracaso de proyectos señalados como emblemáticos y la utilización de fondos europeos.
- Proyectos en discusión: el spa de Ranillas, la Ciudad del Cine y el Parque de Atracciones, cerrado en verano por primera vez.
- Cuestiones de movilidad: el caos circulatorio asociado a trabajos en avenidas y calles.
- Gestión económica: presupuestos de récord vinculados a recursos de la Unión Europea.
El debate servirá además para tomar la medida política a varios nombres de la Corporación. Dos portavoces asumirán la sesión por primera vez desde la bancada de la derecha más conservadora: Eva Torres sustituye a Julio Calvo y promete una intervención de mayor contundencia; Marisa Gaspar, exmujer de Vox que heredó el acta de Calvo, comparecerá también por primera y, según fuentes, por última vez en este foro.
“Será el momento de hacer balance y de poner nota al trabajo del equipo de Gobierno y de la oposición”, recoge la convocatoria municipal.
En el programa del debate estarán las reformas ejecutadas en avenidas y calles, las mejoras en parques y los nuevos equipamientos de barrio, así como el impulso a la vivienda pública con apoyo de fondos europeos. Pero junto a esas actuaciones, la oposición exige explicaciones por los proyectos que no han cumplido expectativas y por decisiones que han generado malestar ciudadano.
Para los vecinos de Zaragoza, la sesión tiene un interés práctico: las conclusiones políticas pueden condicionar la ejecución de obras, la atención a los barrios y la prioridad en inversiones durante los meses que restan hasta las convocatorias electorales generales y municipales. El Debate sobre el estado de la ciudad será, por tanto, una radiografía de lo hecho y un anticipo de la campaña que se avecina.
El resultado político de la jornada podría reconfigurar acuerdos y tensiones internas en la Corporación, con repercusiones en la gestión municipal inmediata y en la comunicación de las medidas que afectarán a la vida cotidiana de la capital aragonesa.