Presentación de la campaña y datos recientes
En el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología se presentó esta semana la campaña Prevención de Ahogamientos 2027, impulsada por la Asociación Canarias, 1500 Km de Costa. La iniciativa llega en un momento en el que las estadísticas regionales muestran un incremento preocupante de siniestros en el medio acuático: hasta lo que va de julio, el archipiélago ha registrado 33 fallecidos por accidentes en el agua, entre ellos 4 menores, cifra que iguala ya las víctimas infantiles contabilizadas durante todo 2025. Además, 115 personas sufrieron algún incidente en espacios acuáticos en el primer semestre, lo que supone un aumento del 15% respecto al mismo periodo del año anterior.
El foco: piscinas de hoteles y distracción de los adultos
Los organizadores y expertos asistentes pusieron el énfasis en un escenario concreto: las piscinas de complejos hoteleros. Según la asociación, estos espacios generan una falsa sensación de seguridad por la ausencia de olas y rocas, lo que facilita la relajación de los cuidadores y, por ende, incrementa el riesgo para los menores.
"La gran trampa mortal de los niños no son las playas, son las piscinas"
La frase, pronunciada por Sebastián Quintana, presidente de la plataforma, sintetiza la preocupación de los responsables de la campaña. Quintana recordó además que la distracción de los adultos, por ejemplo al usar el teléfono móvil o al alejarse a tomar algo, reduce dramáticamente la supervisión efectiva de los niños.
Riesgos temporales y magnitud del peligro
En el acto se destacó con datos concretos la rapidez con la que se produce una tragedia en el agua: un niño de un año puede fallecer en 27 segundos y uno de tres años en minuto y medio si queda desatendido. Ese margen de tiempo resalta la necesidad de medidas inmediatas y una vigilancia constante, especialmente en entornos que inducen confianza por su apariencia inofensiva.
Material de la campaña y mensaje al público
Se estrenó un nuevo audiovisual bajo el lema "Tú decides cómo quieres llegar a la orilla", que contrapone la tranquilidad de los baños seguros, simbolizada por la bandera verde, con las consecuencias de conductas de riesgo, como entrar al agua con la bandera roja. La pieza pretende reforzar que la prevención y la responsabilidad individual son claves para reducir siniestros.
- Dónde ocurre el mayor riesgo: piscinas de hoteles y complejos turísticos.
- Quiénes están más expuestos: menores de edad, por su menor capacidad y necesidad de supervisión constante.
- Factores agravantes: distracción de la persona responsable, uso del teléfono móvil y falsa sensación de seguridad.
Implicaciones prácticas para las familias de la provincia
Para los vecinos y visitantes de la provincia de Las Palmas, el mensaje es doble: por un lado, extremar la vigilancia cuando haya menores en piscinas, y por otro, exigir a los complejos turísticos que refuercen medidas de seguridad y protocolos de prevención. Entre las recomendaciones prácticas que subyacen en la campaña figuran la supervisión continua, la proximidad física entre cuidador y niño (no delegar la vigilancia a distancia), impedir que los menores accedan solos al borde del agua y contar con dispositivos de flotación homologados solo como apoyo, nunca como sustituto de la vigilancia.
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Fallecidos en el medio acuático (hasta julio) | 33 |
| Menores fallecidos | 4 |
| Incidentes en espacios acuáticos (primer semestre) | 115 |
| Incremento respecto a 2025 | 15% |
La campaña también apunta a administraciones y empresas turísticas: es imprescindible mantener vigilancia activa en piscinas, señalización visible sobre normas y banderas de baño, y formación del personal para respuestas rápidas ante un incidente acuático.
En un verano cuando muchas familias de la provincia y del Archipiélago pasan por hoteles y complejos, las recomendaciones de organismos y asociaciones adquieren peso real: la prevención no es solo responsabilidad individual, sino también de quienes gestionan los espacios y de las autoridades que deben vigilar su cumplimiento. La rapidez con la que puede producirse una tragedia obliga a que la seguridad se tome como prioridad absoluta, y no como un añadido prescindible en la oferta de ocio.