Centros de la Xunta: atención profesional y llamada a la colaboración ciudadana
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático de la Xunta ha puesto en valor el trabajo de los centros de recuperación de fauna silvestre tras los 253 ingresos registrados en lo que va de año en las cuatro instalaciones que gestiona la comunidad. El balance, comunicado tras un acto celebrado en Chantada (Lugo), subraya la doble función de estas infraestructuras: ofrecer asistencia veterinaria especializada y coordinar los procesos de rehabilitación que permiten la puesta en libertad de los ejemplares cuando se recuperan.
Durante la jornada de suelta celebrada en el Monte Faro, las autoridades devolvieron al medio natural a un buitre leonado (Gyps fulvus) y a dos ejemplares de abejero europeo (Pernis apivorus), casos que ilustran el recorrido desde la recogida hasta la liberación una vez recuperadas las capacidades necesarias para sobrevivir en libertad. Los tres animales se habían recuperado en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de O Rodicio, donde recibieron atención por diferentes traumatismos que afectaban a su capacidad de vuelo.
«que nos afecta a todos»
En su intervención, la conselleira recordó que la conservación de la riqueza ambiental gallega exige la implicación de la ciudadanía y ofreció instrucciones claras sobre qué hacer ante la localización de un animal silvestre herido: no manipularlo salvo en casos de extrema necesidad y contactar con el 112 o con los agentes medioambientales para que sean los profesionales quienes coordinen la recogida y el traslado al centro más adecuado.
Qué hacen los centros y por qué importan
El personal de los centros se ocupa de la atención veterinaria inicial, el diagnóstico de las lesiones y el diseño de planes de rehabilitación específicos por especie. El objetivo final es la liberación, cuando técnicos y veterinarios consideran que el animal recupera las condiciones necesarias para sobrevivir. Para mejorar el seguimiento posterior, los ejemplares liberados se identifican con una anilla metálica.
- Atención especializada: tratamiento veterinario y rehabilitación física adaptada.
- Coordinación: agentes ambientales y 112 para la recogida y traslado.
- Seguimiento: anillado de los ejemplares liberados.
Los episodios de recuperación y suelta sirven además para educar sobre riesgos que afectan a la fauna, desde colisiones y atropellos hasta envenenamientos o impactos antrópicos menos visibles. La existencia de una red de centros permite una respuesta técnica que evita errores habituales al manipular animales salvajes por parte de personal no formado.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Centros de recuperación gestionados por la Xunta | 4 (uno por provincia) |
| Ingresos en lo que va de año | 253 |
La Xunta destaca así la importancia de no intervenir por iniciativa propia y de alertar a los servicios competentes, una recomendación que pretende minimizar riesgos tanto para los animales como para las personas y garantizar que los ejemplares puedan volver a su hábitat en las mejores condiciones posibles.