Un premio nacional que avala una apuesta por la naturaleza en Palma
El proyecto Bosque de la Vida, impulsado por la Empresa Funeraria Municipal de Palma, ha sido galardonado con el premio AFCM 2026 en la categoría de gestión sostenible y medioambiental. El reconocimiento, otorgado por la Asociación de Funerarias y Cementerios Municipales durante su asamblea anual en Tarragona, destaca la transformación de parte del cementerio municipal en un espacio verde vinculado a la memoria, la sostenibilidad y la concienciación ambiental.
"incorpore medidas concretas de mejora ambiental, contribuya a reducir el impacto ecológico de la actividad funeraria"
El proyecto plantea la creación de un bosque con especies adaptadas al clima mediterráneo y un sistema sostenible de deposición de cenizas tratadas asociado al crecimiento de los árboles. La actuación se desarrollará en una parcela situada en el entorno del tanatorio de Son Valentí, entre la Vía de Cintura y el torrent de Sa Riera, y tiene vocación de continuidad con el bosque urbano existente en Palma.
- Superficie prevista: 1,17 hectáreas.
- Árboles a plantar: más de 300.
- Presupuesto asignado: 523.380 euros.
El jurado valoró, según la nota de la asociación, que el proyecto favorece un uso eficiente de recursos, reduce el impacto ambiental de las actividades funerarias y promueve la sensibilización ciudadana. Entre los objetivos figura además la compensación de la huella de carbono asociada a estos servicios, la generación de refugios climáticos de uso público y la promoción de iniciativas de economía circular.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Parcela | 1,17 hectáreas |
| Árboles | más de 300 |
| Presupuesto | 523.380 € |
Para los vecinos de Palma, la iniciativa supone varias consecuencias concretas. En primer lugar, amplía la infraestructura verde en una zona periurbana muy cercana a la Vía de Cintura, lo que puede contribuir a reducir la temperatura local y mejorar la calidad del aire. En segundo lugar, introduce un nuevo modelo de gestión de espacios funerarios que combina recuerdo y entorno natural, con identificaciones individuales para cada árbol que permitirán a las familias localizar el lugar de memoria de sus seres queridos sin recurrir exclusivamente a monumentos tradicionales.
Además, la incorporación de elementos informativos busca fomentar un uso respetuoso del nuevo espacio y aumentar la conciencia ambiental entre usuarios y visitantes. La apuesta por especies autóctonas o adaptadas al clima mediterráneo y por técnicas que integren cenizas tratadas en los procesos de crecimiento vegetal apunta hacia un enfoque de menor consumo de recursos hídricos y de mantenimiento a largo plazo.
La ejecución del proyecto y su mantenimiento serán determinantes para evaluar su impacto real en la ciudad: habrá que seguir cómo se gestiona el riego, la señalización de los árboles, el acceso público y las medidas de conservación, así como la coordinación entre la Empresa Funeraria Municipal y los servicios municipales responsables del parque y del arbolado urbano.
El reconocimiento nacional supone, en cualquier caso, un impulso para que Palma consolide estrategias que liguen política funeraria, memoria colectiva y políticas verdes, con efectos tangibles en el paisaje y la vida cotidiana de la capital balear.