Altas temperaturas y precauciones para la población
La provincia de Ourense afronta una ola de calor que eleva los termómetros por encima de los 35 ºC en numerosas localidades. Ante esta situación, son miles los vecinos que acuden a las piscinas y a los ríos para refrescarse, mientras otros evitan salir en las horas centrales y buscan la sombra en la vía pública.
La mayor preocupación para los servicios sanitarios es la aparición de golpes de calor derivados de la exposición prolongada al sol y de la deshidratación. Por ello, la prevención y la información dirigida a la ciudadanía se convierten en herramientas claves para evitar ingresos hospitalarios.
Qué hacer para prevenir
- Mantenerse hidratado, bebiendo agua con frecuencia aun cuando no haya sensación de sed.
- Evitar actividades físicas intensas en las horas de máximo calor.
- Refugiarse en lugares sombreados o climatizados durante las horas centrales del día.
- Vigilar a personas vulnerables: mayores, niños y quienes toman medicación que pueda afectar la termorregulación.
Síntomas de alarma y primeras actuaciones
Ante sospecha de golpe de calor es importante actuar con rapidez. Entre los signos que requieren atención destacan la temperatura corporal elevada, confusión, pérdida de conciencia, pulso rápido y piel caliente y seca. Si se detectan estos síntomas, se deben aplicar medidas inmediatas mientras se solicita asistencia médica:
- Trasladar a la persona a un lugar fresco y a la sombra.
- Refrescarla con compresas frías o ventilación y ofrecer líquidos si está consciente.
- Evitar bebidas alcohólicas o muy azucaradas como primera opción de rehidratación.
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Temperaturas | Por encima de 35 ºC en varias zonas de la provincia |
| Lugares de alivio | Piscinas y ríos reciben a centenares de personas |
La combinación entre el calor extremo y la actividad al aire libre aumenta el riesgo de afectación para la salud pública. Los servicios sanitarios y los ayuntamientos recomiendan extremar las precauciones, especialmente en jornadas con máximas prolongadas.
Para los ourensanos, la clave es la prevención: hidratarse con frecuencia, reducir la exposición en las horas de más calor y conocer las señales de alarma que señalan un golpe de calor. La colaboración ciudadana y la prudencia en el uso de espacios naturales y piscinas pueden reducir de forma notable los episodios graves durante esta ola térmica.