Fuego consolidado en la Costa da Morte con control favorable
Los incendios forestales declarados en los concellos de Vimianzo y Laxe han quedado integrados en un único foco que continúa activo pero con evolución favorable, según el último parte oficial. Las estimaciones provisionales sitúan la superficie afectada en alrededor de 165 hectáreas.
En la intervención contra este incendio en la provincia de A Coruña han participado numerosos medios terrestres y aéreos. El operativo acumulado desplazado hasta ahora incluye a 4 técnicos, 26 agentes, 30 brigadas, 29 motobombas, 5 palas, 4 unidades técnicas de apoyo y la presencia de medios aéreos.
- Teléfono gratuito para avisos de incendios: 085.
- Línea anónima para denunciar posible actividad delictiva relacionada con incendios: 900 815 085.
- Recomendación a la población: mantener distancia de las zonas afectadas y respetar indicaciones de emergencias.
Además de este foco en la Costa da Morte, en la provincia de Lugo permanece activo el incendio de Ribas de Sil, que también presenta una tendencia favorable y ha quemado en torno a 100 hectáreas. El dispositivo allí ha contado, de forma acumulada, con técnicos, agentes, brigadas, motobombas y un dispositivo aéreo más numeroso en relación con A Coruña.
| Provincia | Hectáreas (estim.) | Medios principales movilizados |
|---|---|---|
| A Coruña (Vimianzo/Laxe) | 165 | 4 técnicos, 26 agentes, 30 brigadas, 29 motobombas, 5 palas, 2 helicópteros y 1 avión |
| Lugo (Ribas de Sil) | 100 | 2 técnicos, 19 agentes, 26 brigadas, 20 motobombas, 7 helicópteros y 5 aviones |
La comunicación oficial restringe la difusión a los incendios que superan las 20 hectáreas, por lo que estos dos sucesos figuran entre los supervisados por los servicios autonómicos. Para los vecinos de la Costa da Morte y las áreas aledañas, la prioridad es atender a las indicaciones de los equipos de emergencias y facilitar el acceso a los medios de extinción cuando sea requerido.
Los recursos movilizados en ambas provincias subrayan la magnitud de la respuesta ante fuegos que, aunque presentan una evolución favorable, pueden cambiar con rapidez en función de las condiciones meteorológicas y del terreno. Por ello, las autoridades insisten en la colaboración ciudadana para alertar de cualquier conato y en la vigilancia ante prácticas de riesgo que pudieran originar nuevos focos.