El calor extremo pone de manifiesto la falta de espacios verdes en Ourense
Ourense alcanzó este sábado una temperatura máxima de 42,6 ºC, la más alta registrada en Galicia según MeteoGalicia, y el episodio vuelve a centrar la atención en la escasez de zonas verdes en la ciudad. Un informe de la organización Amigas da Terra sitúa a Ourense en la parte baja del ranking nacional, con apenas 4,6 metros cuadrados de zona verde por habitante, una cifra muy alejada de ciudades como Santiago de Compostela (27,4 m2) o Madrid (17,1 m2).
El documento de la oenegé estima que unos 81.000 ourensanos —el 78% de la población— no dispone de zonas verdes en su entorno inmediato. La conjunción entre ese déficit y las olas de calor cada vez más frecuentes hacen que espacios como el Parque de San Lázaro se conviertan en puntos de refugio urbano para vecinos, turistas y personas mayores.
«Estes días de calor veño por aquí, pero non fai moito fresco, estás aquí e pasas o tempo sudando. En Ourense vai moita calor, é de máis», dijo un vecino en el bulevar de San Lázaro.
El entorno del río Miño y las piscinas de Oira, de acceso gratuito, han sido señalados por los ourensanos como los principales recursos para mitigar las temperaturas, en tanto que las áreas arboladas del centro —con plátanos y otras especies de gran porte— ofrecen alivio puntual. No obstante, los especialistas en planificación urbana subrayan que los oasis puntuales no suplen la necesidad de una red equitativa de espacios verdes distribuidos por toda la ciudad.
Como respuesta a la emergencia climática y la presión social sobre los puntos sombreados, el Concello de Ourense ha impulsado iniciativas concretas: en mayo sacó a concurso por 309.000 euros la obra para construir lo que será el primer refugio climático de Galicia, proyectado en la avenida Otero Pedrayo, en la zona universitaria, fruto de un convenio con la Consellería de Medio Ambiente.
La implementación de ese proyecto constituye una medida puntual y localizada. Para abordar de forma sostenible la incidencia de las altas temperaturas hará falta, según técnicos y ecologistas, una combinación de actuaciones: incrementar el arbolado en barrios con déficit, preservar corredores fluviales, ampliar superficies permeables y diseñar equipamientos públicos que incorporen sombra y refrigeración pasiva.
- Máxima registrada: 42,6 ºC (MeteoGalicia).
- Zona verde por habitante: 4,6 m2 (Amigas da Terra).
- Habitantes sin entorno verde inmediato: 81.000 (78%).
- Presupuesto concurso: 309.000 € para el refugio climático en Otero Pedrayo.
La combinación de calor persistente y escasez de sombra tiene efectos directos en la vida cotidiana: limita la movilidad de población vulnerable, altera el consumo energético doméstico y condensa la demanda sobre instalaciones públicas refrescantes. Para los vecinos, el desafío no es sólo soportar jornadas puntuales de 40 grados, sino convivir con una ciudad que, según los datos disponibles, carece de infraestructura verde suficiente para amortiguar el calentamiento.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Temperatura máxima (sábado) | 42,6 ºC |
| Metros cuadrados verdes por habitante | 4,6 m2 |
| Habitantes sin zona verde inmediata | 81.000 (78%) |
| Presupuesto del refugio climático | 309.000 € |
La continuidad del fenómeno obliga además a que los servicios municipales y sanitarios mantengan medidas preventivas y campañas informativas dirigidas a los colectivos de riesgo —personas mayores, menores y enfermos crónicos—, así como a coordinar la apertura y mantenimiento de puntos de alivio térmico. Para los barrios más afectados, los cambios estructurales requerirán planificación a medio plazo y recursos, más allá del carácter puntual de los proyectos anunciados.
En los próximos meses, la puesta en marcha del refugio climático en Otero Pedrayo será una prueba piloto que permitirá evaluar efectos y receptividad. Mientras tanto, los ourensanos continúan buscando sombra en San Lázaro, el Miño y las piscinas, con la inquietud de que los episodios de calor sigan marcando el calendario veraniego de la capital provincial.